Ahora el platel de Tigre tendrá casi 20 días de descanso y luego vendrá la pretemporada y los refuerzos. Ahora se viene el tiempo del descanso y la preparación seria de cara a lo que le deparará el destino a partir del 4 de febrero a Tigre de Santo Pipó, el único representante del fútbol misionero en el Argentino B. Es que luego de haber eliminado ayer a Apinta de Mercedes, los piposeños tendrán hasta esa fecha para volver a competir y allí la preparación puede ser crucial. Durante ese lapso los Pigerl tienen pensado, primero y antes que nada, tomarse unos días de merecidas vacaciones. Luego sí llegará el momento del trabajo. Lo primero a resolver será el nombre de los refuerzos. Por reglamento Tigre puede sumar cinco nombres a su escueta lista de buena fe y eso puede ser crucial para terminar de darle forma a un plantel que directamente apunte al ascenso. Entre los nombres que se comentan están los posibles regresos de Carlos Vicente y Fabián Ponce, dos jugadores claves la temporada pasada y que enfrentaron a Tigre en el presente torneo. También se especula con la ida del arquero Mongeló, por lo que se debería sumar un golero titular, pero para eso habrá tiempo.







