La oposición presentó un proyecto para elevar la coparticipación y crear planes de empleo. La idea no fue bien recibida en el oficialismo, que asegura que tiene sus propios mecanismos para salvar las economías en rojo de las comunas El Gobierno desechó la idea de la Alianza de llevar el Pacto Fiscal a los municipios a través de un porcentaje de los tributos provinciales y nacionales porque «se afectarían demasiados recursos» y la «caja se resentiría». Sin embargo, fuentes oficiales señalaron que se está estudiando un plan de ayuda a los municipios más endeudados y una refinanciación de los pasivos que tienen con el Banco Mundial. La Alianza presentó el jueves un proyecto de ley para llevar el Pacto Fiscal firmado por la provincia con la Nación a través del cuál se eleva del 12 al 15 por ciento el porcentaje de coparticipación que reciben. Este aumento representaría unos dos millones de pesos mensuales para los 75 municipios y saldría de un porcentaje del Impuesto Extraordinario Transitorio y de Emergencia (IETE), tributos nacionales sin afectación específica y provinciales. Pero desde Casa de Gobierno desestimaron la posibilidad de que se toque el IETE, ya que sólo se descuenta a los empleados provinciales. Este es un punto de polémica con la oposición, ya que los legisladores aliancistas consideran que el IETE es un impuesto provincial y por lo tanto debe coparticiparse. «Ellos mismos (por los justicialistas) reconocen que es un impuesto, pero nunca se repartió entre los municipios y eso puede generar un conflicto legal si alguno de los intendentes se anima a hacerle un juicio», indicó el ex presidente del bloque de la Alianza, Edmundo Soria Vieta. El bloque de la Alianza pidió un tratamiento preferencial para el jueves que viene de un proyecto para llevar los beneficios del Pacto Fiscal que firmó la provincia con la Nación a los 75 municipios misioneros y crear programas de empleo productivo. El proyecto, establece que los municipios recibirán en concepto de coparticipación un quince por ciento de la recaudación de los impuestos inmobiliarios, ingresos brutos, sellos, del automotor, el Impuesto Extraordinario Transitorio y de Emergencia (IETE), la coparticipación nacional, incluyendo el Fondo Compensador de Desequilibrios Fiscales. De aprobarse, los 75 municipios recibirían tres por ciento más que en la actualidad y unos dos millones de pesos en total por mes. Como cláusula de control, el beneficio alcanzaría solo a las intendencias que no incrementen el gasto primario o de lo contrario recibirán una merma del 20 por ciento de los montos de transferencia determinados. El proyecto cuenta con el aval al menos para su tratamiento en comisión por parte del oficialismo, pero es muy difícil que se convierta en ley por la negativa del gobierno provincial de resignar recursos a las municipalidades. A pesar de rechazar la propuesta de la oposición, en el Gobierno aseguran que «se estudia una refinanciación» de las deudas municipales, especialmente con el Banco Mundial. Asimismo, indican que con la ratificación del Pacto Fiscal, mediante una ley sancionada el jueves, «los municipios recibirán una ayuda extra». Los funcionarios de Gobierno consultados, aseguran que «ya se está ayudando» a los municipios y que en el plan de salvataje figuran los «más comprometidos», a los que se les ayudará en la refinanciación de deudas de corto plazo y los embargos en contra que tengan. Luego de la adhesión a la ley de Emergencia Nacional que autoriza al gobierno misionero a «congelar» el pago de los juicios en su contra y avala la rescisión de contratos de obras y servicios que «generen compromisos contra el Estado», el presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto de la Cámara de Diputados, el justicialista Diego Sartori aseguró que «se aprobó una ley muy importante para los misioneros» y explicó que «con la aprobación de esta ley, es lo mismo que barajar y dar de nuevo», dijo Sartori. En declaraciones a FM Tupá Mbaé, el legislador aseguró que «con esta ley, principalmente tendremos que gastar menos de los que entra». Y concluyó diciendo que esta Ley «tiende a sacarle a los que más ganan para darle a los que menos ganan» y ratificó que «se está previendo que no se meta la mano en los bolsillos de los que menos tienen».
En casa le dicen señor Franja






