El Programa Social Agropecuario (PSA) ya tiene fondos asignados por más de 7 millones de pesos y está garantizada su continuidad, sin inconvenientes, para el año próximo, anunció ayer el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Antonio Berhongaray. «Con aportes del Ministerio de Economía y recursos propios, obtenidos por ahorros y reasignación de partidas de la Secretaría, el PSA ya tiene asegurados los 7,3 millones de pesos que garantizan su continuidad» para 2001, señaló el funcionario. También está «asegurada la continuidad de Cambio Rural (CR)» que tendrá un presupuesto cercano «a los 4 millones de pesos», agregó. «La reasignación de las partidas, a pesar de las conocidas limitaciones presupuestarias, demuestra claramente la voluntad política de la Secretaría de dar continuidad a estos programas asistenciales», destacó Berhongaray. Los representantes de los pequeños y medianos productores que participan de ambos programas habían puesto en duda su continuidad por problemas presupuestarios, a pesar de las promesas en contrario formuladas desde el Palacio de Hacienda. Para Cambio Rural la Sagpya aportará 1,8 millón de pesos mientras que el Ministerio de Economía destinará otros 2 millones. Por su parte el coordinador de Programas Sociales de la Sagpya, Carlos Bruno, negó que se hayan producido despidos entre el personal técnico encargado de la concucción y coordinación de los proyectos. «Sólo hubo cinco cambios entre los 21 técnicos, pero ningún despido porque la Sagpya se comprometió a mantener estos programas y lo está cumpliendo», enfatizó Bruno. El funcionario explicó que en el «PSA operan 2.160 grupos de pequeños productores que involucran a 15 mil familias» mientras que en Cambio Rural «destinado a medianos productores hay 1.600 grupos que comprenden a unos 16.000 productores». Como expresión de la eficiencia con que se manejó el organismo, Buno recordó que «este año, con apenas 3 millones de pesos, Cambio Rural armó cien nuevos grupos de productores mientras que en 1999, con un presupuesto de 12 millones de pesos, no sumó ninguno». El funcionario explicó que «los 7,3 millones de pesos presupuestados para el PSA se destinarán a gastos de capacitación técnica de los productores y para préstamos de hasta 1.200 pesos por productor, al 6 por ciento anual» para el desarrollo de proyectos. A este monto deben sumarse los 5 millones de dólares del Proinder (Programa de Inversiones para el Desarrollo) aportados por el Banco Mundial para obras de infraestructura rural. «Mediante este programa se conceden créditos de hasta 1.500 pesos por familia pero como en algunos proyectos se suman más de una familia, el monto se multiplica por las partes que intervienen», agregó Bruno. Las obras de infraestructura comprenden desde el tendido de alambrados, hasta la instalacion de molinos o compra de equipos de fumigación. Asimismo se estudia «la instalación de pequeños frigoríficos en las zonas de cría de cabritos de la Patagonia (norte de Neuquén), La Rioja, Jujuy y oeste de La Pampa» para generar condiciones destinadas a la faena y elaboracion que faciliten la comercialización de la carne de caprino. Tambien «estan avanzados los estudios para construir galpones de empaque en las áreas de producción frutihortícola con la participacion de varias empresas familiares», completó Bruno. La continuidad de los programas sociales agropecuarios fue anunciada oficialmente por el secretario Berhongaray a los representantes regionales del PSA que ayer, precisamente, concurrieron a la Sagpya a reclamar la asignación de las partidas. El encuentro tuvo lugar en el Salón Gris de la Sagpya con la participación de Bruno y los representantes del NEA, Federico Carrel y Ramón Río; del NOA, Marcos Peña y Manuel Pizarro; Centro- Cuyo, Mario Gaves y Francisco González, y Patagonia, Domingo Parra y Jorge Paz.







