Mitre le ganó con claridad el primer partido a Tokio por 99 a 71 y ya tiene medio campeonato en el bolsillo. Los auriazules tuvieron más recambio y mayores aciertos y fueron inobjetables ganadores ante un errático conjunto Oriental. Ricardo «Huevo» Martínez fue la figura de un equipo que jugó en nivel parejo y constante. La segunda final se juega el próximo miércoles en cancha de Tokio. Con contundencia y gracias la superioridad técnica de un plantel más completo y compacto, Mitre se impuso anoche a su rival de toda la vida, Tokio por 99 a 71 y así se llevó el primer chico correspondiente a la final de la Liga Provincial de básquet en la categoría mayores. Era el candidato y lo demostró en la cancha, en donde se ven los pingos y en donde las palabras se aplacan para dar rienda suelta al juego, la única verdad en todo deporte. Mitre era más en la previa y fue más en el rectángulo de juego, por eso ganó y ahora está a sólo 40 minutos de ser el mejor de la provincia. TRES HUEVAZOS De entrada nomás ambos sacaron a relucir sus mejores armas. Por el lado de los Orientales el vértigo y el juego rápido bajo la conducción de Matías Caramuto, por el otro el paso pausado y medido a través de Horacio Santa Cruz. Pero los dos salieron algo erráticos y demasiado ansiosos. El que le puso calma a las cosas fue el Huevo Martínez, que con tres triples casi consecutivos le dio la primera ventaja a su equipo y eso permitió que los dirigidos por Juan José Diéguez jugaran más cómodos toda la primera parte. Del 10 a 3 inicial, Mitre saltó a un 19 a 3 en siete minutos de juego, pese a que Silvio Ojeda había salido con tres faltas a los cinco de la etapa. Además a Tokio se le había cerrado el aro y erraban bandejas sencillas y que parecían más que fáciles de convertir. En los Japoneses las cosas se repartieron entre Hugo Benítez, que encestó 14 puntos en el parcial, Juan Rivas, que jugó un buen partido y la magia de Caramuto para hacer malabares con en balón. Pero claro, Mitre tiene un recambio distinto en el banco y a la salida de Ojeda, sumó a Raúl Tarnowyk, que se mandó 16 en el período para que los locales llegaran a sacar una ventaja 21 puntos de ventaja a cuatro del cierre. Allí Bidarra movió en el banco, cambió su defensa e intentó achicar la diferencia. En parte lo logró, ya que los primeros 20 terminaron 54 a 41 para Mitre. CAMINANDO La segunda parte fue muy parecida a la primera, Mitre sacó la ventaja rápido, se puso 60 a 43 y a partir de allí todo fue control de pelota, aciertos a la hora de los lanzamientos y defensa dura para evitar tantos contrarios. En Tokio las fantasías de Caramuto (jugó un sensacional partido) no alcanzaron para nada, más si Simon sólo aporta 10 tanto o Javier Sánchez tiene 0 de 3 en triples. Es cierto que no le salió una a los visitantes, pero tampoco se ayudaron mucho para cambiar la historia. Y así se fue esfumando el duelo, Ojada aportó sus puntos en la segunda mitad, Martín Sánchez también y todo se hizo fácil para el ganador que llegó a sacar 20 promediando la etapa y que cerró el duelo con el contundente 99 a 71. Hay datos que sirven para notar el por qué de la clara victoria. Mientras el banco de Tokio aportó 4 puntos, el de Mitre le dio a su equipo 42 unidades y esa es una gran diferencia, la misma que hubo entre uno y otro. La misma que hace pensar que todo se terminará el próximo miércoles con el segundo partido en cancha de Tokio.
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