«Estamos haciendo una payasada» (a confesión de partes, relevo de pruebas)

El delegado de Mitre, Carlos Rodríguez, definió a la perfección lo que ocurrió ayer en la reunión de la Liga en la que se debía decidir sobre la continuidad del torneo Oficial. Cuando estaban por llegar a un acuerdo, el empecinamiento general provocó que el acuerdo fracasara. Finalmente se pasó a un cuarto intermedio hasta mañana a las 20.30 y nadie sabe si se jugará o no este fin de semana. Si uno de los integrantes de la mismísima reunión semanal de la Liga Posadeña de Fútbol califica la actitud del conjunto de «payasada», poco es lo que se puede agregar para graficar lo que se vivió, una vez más, en el encuentro que ayer tuvieron los dirigentes del fútbol local para definir la continuidad del torneo Oficial. Y lejos no estuvo Carlos Rodríguez, delegado de Mitre, en acertar con la definición exacta de cuanto aconteció anoche en la sede de la Liga. Idas y venidas, propuestas y contrapropuestas, acuerdos y desacuerdos, gritos y peleas, fue el lamentable saldo para una reunión que debió pasar a un cuarto intermedio ante la falta de ideas claras y opciones razonables. NO Y NO La cuestión era que los dirigentes tenían que definir qué hacer con el devaluado Oficial de fútbol ante la clara falta de interés de parte de los espectadores y los gastos inevitables que deben afrontar los clubes. Luego de los burocráticos pasos previos (como lectura de las actas y de las notas), se pasó al quit de la cuestión. Allí rápidamente surgieron las propuestas. El que primero habló fue el delegado de Mitre, que pidió suspender el torneo a partir de ahora, o sea con la primera ronda completa y reiniciar el torneo el 18 de febrero. El presidente de Huracán, Carlos López apoyó la moción de los auriazules y así se pudo votar por esa idea. El tema es que Candelaria, a través de Rafael Monzón, pidió la palabra y allí explicó que apoyaba la idea de suspender el campeonato, pero no extender tanto el reinicio, para lo cual dio sus motivos y propuso recomenzar el día siete de enero. Allí terció Guaraní, cuyo representante es Luis Valdovinos, quién aceptó suspender el torneo y recomenzarlo en una fecha intermedia: el 28 de enero. Finalmente Candelaria se sumó a la tesis de la Franja con lo que se plantearon dos mociones con una coincidencia: parar el torneo y recomenzar el año que viene. En ese momento comenzaron las desinteligencias y las voces comenzaron a subir el tono. Es que Candelaria de ninguna manera estaba dispuesto a esperar casi tres meses para volver a competir y es por ello que pidió se tenga a consideración que ya aceptaba parar, pero que juegue, a más tardar, en los últimos días de enero. Esta idea fue apoyada, además, por el propio presidente de la Liga, Luis Alcaraz. Pero la votación dio una clara mayoría de 5 a 2 a favor de que la fecha sea el 18. Derrotado en la votación, Candelaria optó por la salida obvia y esperada: que se siga jugando como se estipuló en el reglamento aprobado en el acta 3239 del 12 de septiembre. Allí se estipula que para modificar el calendario o suspender el torneo, sólo se podía efectuar a través del consenso y, si por lo menos un club voto por la negativa, no se podía hacer. Candelaria dijo no y todo se volvió a foja cero. Allí estalló la reunión, Alcaraz salió en defensa de la postura de Candelaria, mientras el presidente de Huracán, a los gritos, amenazaba con desafiliar al club. El delegado de Guaraní se tenía que ir y el de Mitre lanzó la frase que encabeza esta nota. A esa altura el presidente de la Liga unilateralmente impuso un cuarto intermedio hasta mañana a las 20.30 y todos se convencieron que las palabras de Rodríguez, eran totalmente ciertas: estaban haciendo una payasada.

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