Los operativos apuntarán el sector de la construcción y a los que realizan tareas rurales. Habrá apoyo de Gendarmería, la AFIP y ANSeS. El delegado del organismo reclamó la informatización de datos en los pasos fronterizos. La Dirección Nacional de Migraciones con asiento en Misiones comenzará la próxima semana un intenso operativo para controlar a las personas que se encuentran trabajando de manera ilegal en la provincia. Los operativos contarán con el apoyo de otros organismos nacionales como Gendarmería, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y Administración Nacional de Seguridad Social (ANSeS) y estarán destinados a dos sectores claves: la construcción y las tareas rurales. Según una denuncia la Unión Obrera de la Construcción República Argentina (UOCRA), solamente en en Posadas existen unos 500 ciudadanos paraguayos que ingresan diariamente por el puente San Roque González de Santa Cruz para trabajar, en su mayoría, en obras encargadas por particulares. En el ámbito rural, aunque no existen datos precisos, las propias autoridades admiten la presencia de trabajadores provenientes del Paraguay y, en menor medida, del Brasil. «En la zona de Jardín América y Corpus, por ejemplo, hasta cruzan en canoa para la época de la tarefa», señaló Carlos Pretto, delegado de Migraciones en la provincia. En este sentido, el funcionario añadió que los controles también abarcarán las zonas donde están emplazadas las grandes industrias ligadas a la forestación, en el Medio y Alto Paraná. Aunque no se trató precisamente de estos casos, el paso por la capital misionera del presunto terrorista libanés Salah Yassine -luego detenido en Encarnación, Paraguay- puso en evidencia la necesidad de implementar controles más estrictos en los puntos fronterizos de Misiones, que representan el 90 % por ciento de sus límites (367 Km con Paraguay, 900 km con Brasil y 124 con la provincia de Corrientes). Es precisamente este gran porcentaje vecindad con el extranjero el que hace necesario un sistema de vigilancia más ordenado. «No alcanza el trabajo de Gendarmería en el puente, a pesar de todo el esfuerzo que hacen, es muy importante contar con un sistema informático», subrayó Pretto, en referencia al supuesto fundamentalista, pero que también es aplicable al tránsito de los trabajadores extranjeros. POR CINCO PESOS DIARIOS Las fuentes consultadas aseguran que solamente con extremar los sistemas de inspección no alcanzará para impedir que extranjeros arriben a suelo misionero para trabajar por jornales maximos de 5 pesos diarios. Ocurre que según la normas vigentes, los ciudadanos del Paraguay y del Brasil pueden ingresar al país con un permiso de 72 horas y como turista, tal como ocurre con los argentinos que se trasladan al Paraguay. «¿Cómo se hace para comprobar que vienen a trabajar y no como ‘turistas’?», se preguntó el subsecretario de Trabajo Esteban Lozina. En mayo y junio, este organismo llevó adelante un operativo denominado «Hormiga I» -también junto con Gendamería, AFIP y ANSeS- donde inspeccionaron 40 obras privadas de la ciudad Posadas y se detectaron nueve paraguayos y un brasileño indocumentados. «No pretendemos impedir el ingreso de nuestros vecinos, pero sí que no perjudiquen a los trabajadores locales, sobre todo en el caso de los indocumentados», aclaró Pretto. Según este funcionario, las leyes -basadas en el precepto constitucional de permitir el acceso a toda persona que quiera habitar el suelo argentino- indican que cualquier extranjero puede trabajar en país, con el único requisito de contar con el contrato correspondiente y el permiso migratorio. «Se le pide el contrato para ver el plazo del trabajo y así se concede la autorización para permanecer por esa cantidad de días», añadió. Pretto aclaró que la legislación indica que los trabajos deben ser asignadas a extranjeros cuando se trata de tareas específicas que no pueden ser realizadas por un operario local; algo que generalmente no ocurre. «La mayor parte se desempeña en construcciones privadas o en las cosechas en zonas rurales; es decir, en trabajos poco calificados», reiteró. «Acá no se trata de atacar a los hermanos paraguayos o brasileños, sino de preservar las pocas fuentes de trabajo que aún quedan», sostuvo Héctor Vallejos, secretario general de la UOCRA en Misiones.







