La proyección indica que al cierre del ejercicio ejecutará sólo un 78,93 por ciento de lo presupuestado. El ahorro y la política de «austeridad» que pregona el gobierno misionero parece haber surtido efecto, al menos en las proyecciones. Misiones aparece segunda en un ranking nacional de proyección de ahorro en la ejecución de los gastos, con 78,93 por ciento al cierre del ejercicio. Primera está San Luis con 61,85 por ciento, 17,08 por ciento menos que la provincia, en tercer lugar está Neuquen con 79,60 por ciento y la provincia que más gastará a pesar de la intervención y el fuerte ajuste es Corrientes con un 93,48 por ciento. Misiones de un presupuesto para gastos corrientes y de capital de 968.996,49 pesos, ejecutaría 764.810,29 en personal, bienes de consumo, servicios, pago de la deuda e intereses y transferencias corrientes, lo que significa un 78,93 por ciento de lo proyectado como gastos. Sin embargo, economistas consultados por esta agencia, consideran que el ahorro es «relativo», ya que el presupuesto de la provincia está hecho más allá de las posibilidades reales de conseguir recursos. Curiosamente, la provincia hasta abril según un informe realizado por la Fundación Capital tenía una «mala» situación fiscal y sólo seis provincias estaban por debajo en el ranking provincial. El informe sostiene que el peor problema de Misiones es el déficit constante que hace aumentar el endeudamiento y no la deuda pública, ya que está financiada a largo plazo. Según el ranking, Misiones, junto a Tucumán, Corrientes y Chaco, estaba en una situación fiscal «mala». Por debajo, en la categoría «muy mala», se ubican Catamarca, La Rioja, Río Negro, Tierra del Fuego y Formosa. De acuerdo al informe, el problema de la provincia es el rojo que acumula anualmente -entre 1998 y 1999 se triplicó de 75 millones, sin incluir a los recursos por privatizaciones, ya que el total llegaría a 105 millones, a 216.600.000 pesos-. El documento asegura que Misiones -y Río Negro- nunca encontraron entre 1995 y 1999 alguna dosis de oxígeno para sus arcas públicas. Como contrapartida, la Fundación Capital pone en evidencia un viejo reclamo del gobierno provincial: la necesidad de una nueva ley de coparticipación federal. Pone como ejemplo que provincias con similares indicadores sociales (nivel de ingreso, desempleo, pobreza, mortalidad infantil, etc.) recibieron en el quinquenio 1995-99 una porción bien distinta -en términos per cápita- de los recursos nacionales: Catamarca $ 1.320, Chaco $ 760, Formosa $ 1.150, Jujuy $ 810, Misiones $ 610, Salta $ 590. En ese caso, vale apuntar que un nuevo régimen de coparticipación que otorgara mayor ponderación a la cantidad de población como criterio distributivo, afectaría mayormente a las provincias australes (Tierra del Fuego recibió en el quinquenio $ 3.200 per capita, Santa Cruz $ 2.800) y a La Rioja ($ 2.100), mientras que las jurisdicciones más favorecidas serían las provincias grandes (Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Tucumán). Misiones, junto a la provincias del NEA -según el mismo informe- «difícilmente puedan ofrecer paliativos a la delicada situación social que deben enfrentar sus habitantes. Sus cuatro distritos en la mitad inferior del ranking, con una base imponible prácticamente inexistente para generar recursos propios (en promedio quinquenal, la región sólo generó el 13% de sus recursos) y sin argumentos para aspirar a una mayor proporción de la coparticipación federal (recibe el 15.5% de los recursos coparticipables y sólo alberga al 9% de la población argentina), elevado déficit fiscal (12% del gasto) y una preocupante debilidad financiera (la deuda trepa al 112% de los recursos corrientes y al 27% del producto bruto geográfico), sitúan al NEA en la posición más rezagada entre las regiones de nuestro país». La Fundación Capital tiene como director ejecutivo al economista Martín Redrado, ex hombre fuerte del menemismo y ex presidente de la Comisión Nacional de Valores. Redrado es considerado internacionalmente como uno de los jóvenes economistas con mejor proyección mundial.







