Mitre cayó estrepitosamente ante Nueve de Julio de Río Tercero por 90 a 69 y quedó tercero en el triangular que se disputó en Misiones. Los cordobeses y Mitre de Tucumán avanzaron a la siguiente etapa del certamen. La diferencia técnica entre los locales y los visitantes fue la clave del resultado. Ni siquiera una despedida decoros pudo tener Mitre en la serie de los octavos de final del Nacional juvenil de clubes de básquet. Es que el contundente 90 a 69 con que Nueve de Julio de Río Tercero, Córdoba, lo despidió del certamen, no deja lugar a los balances positivos, ni a las explicaciones infructuosas. Mitre fue superado con facilidad por dos equipos superiores técnicamente, en el que juegan chicos con aspiraciones serias a futuro. Y esto es así porque tienen incentivos y tienen un espejo: la Liga Nacional de básquet. ANOCHE El partido de anoche ante los cordobeses (finalistas el año pasado del juvenil) tuvo un arranque previsible, con una gran paridad y sin un claro dominador. Esto fue así hasta que el nueve de ellos, Melo, comenzó a demostrar que es un jugador distinto y con una ductilidad de movimientos como para dejar parado a cualquiera. El alto jugador de Córdoba se hizo un festín con los chicos de Mitre y estos, impotentes, recurrieron a las faltas para contenerlo, pasa que el muchacho encestó 14 de 16 desde la línea de libres y de poco sirvieron esas infracciones. Promediando la primera parte el marcador estaba igualado en 18. Más que nada a la presencia de Vialey bajo los tableros (ganó siete rebotes en el primer tiempo) y las ganas que puso Schtainer para luchar contra los cordobeses. A partir de esa última igualdad Nueve de Julio comenzó a manejar el partido con más tranquilidad. Gaido tomó la base y con eso el equipo albiceleste se movió a un ritmo insostenible para Mitre. El primer tiempo se fue con el marcador en clara ventaja para la visita: 43 a 34. CHAU; SE FUERON En la segunda parte el que parecía haber jugado un encuentro duro y pareja unas horas atrás, era el conjunto posadeño, que se quedó sin resto físico y, además, sus entrenadores equivocaron la marca al nueve y le dejaron al pivote ser la figura del partido. El tema es que en los primeros 20 el alto había complicado bajo el aro con su estatura. En la segunda parte Mitre logró sacarlo de la zona pintada, pero no le cambió la marca; siguió siendo Vialey. Pasa que Melo no se hizo problema y empezó a encestar desde los 6,25 y a estirar la diferencia. Fueron cuatro triples consecutivos ante la pasiva mirada de los defensores locales. A diez del final ya estaba todo liquidado, el 47 a 60 que Mitre tenía en contra, más los diez puntos que tenía que sacar de diferencia para clasificar eran demasiado para un equipos sin respuestas. Como cierre Melo se mandó una seguidilla de diez lanzamientos libres convertidos en forma consecutiva y decoró una noche excelente con un total de 37 puntos. Ganó la visita por 21 puntos, quizá como dato estadístico sirva saber que Mitre erró 22 lanzamientos libres en todo el partido con un promedio muy por debajo del 50 por ciento. Allí estuvo la clave, allí está la clave de nuestro nivel basquetbolístico, la falta de técnica. La experiencia sirve, pero hay que ponerse a trabajar.







