Guaraní derrotó por 4 a 3 a Huracán en un partido en el cual lo único bueno fue la importante cantidad de goles. Así la Franja le cortó una serie de dos victorias consecutivas a su derrotado. Hoy juegan Mitre y Tigre a las 16.45. Gracias a los goles. Esa fue la expresión preferida por todos los que se acercaron ayer a la tarde hasta el estadio de Guaraní para ver el duelo entre la Franja y Huracán en uno de los adelantados de la quinta fecha del Oficial de la Liga Posadeña de fútbol. Es que el 4 a 3 final a favor del equipo dueño de casa, pero que jugó en condición de visitante, hicieron olvidar a todos los desaciertos técnicos, la falta de creatividad y los largos pasajes de aburrimiento. Ganó Guaraní y le bajó el copete a un Huracán que venía entonado luego de dos victorias de suma importancia y recuperó la sonrisa luego de la dura derrota ante Tigre por el Argentino B el pasado domingo. A PURO PALO No habían transcurrido 120 segundos que el partido ya tenía un gol. Y era del Globo de Rocamora que, por intermedio de Galarza había aprovechado un quedo en la defensa de la Franja, para definir por sobre la salida de Leguizamón. Guaraní contestó rápido, ni siquiera esperó un minuto que Sergio Sosa, jugando como volante por la derecha, estrelló un remate en el palo. A los cinco una vez más Sosa ganó en el área luego de un centro desde la derecha y estampó de cabeza el empate. Si a esas tres llegadas le sumamos la que provocó González con un cabezazo en el travesaño a los diez, el balance para el inicio es más que interesante. Huracán siguió generando peligro, más que nada por la lentitud de los hombres de Guaraní en defensa y los desacomples que se generaban en el medio. Aprovechando esas falencias es que a los 20 Ríos recibió sólo un centro pasado para definir otra vez por sobre la cabeza del arquero franjeado. Pero si Guaraní tenía problemas en defensa, Huracán los tuvo en el arco. A los 27 Kornoski lanzó un tiro libre al arco casi por compromiso y resulta que el uno del Globo la dejó escapar entre sus manos para que la cosa se pusiera 2 a 2. Así siguieron hasta finalizar la primera etapa, con más ganas que fútbol y mucho empuje, pero poca técnica. TRES MÁS En la segunda etapa Darío Labaroni intentó solucionar algo de su endeble defensa con la salida del chico Sánchez que pagó los platos rotos por la mala tarde de todo el fondo y, en parte, le dio resultado. Es más, a los 13 una contra perfecta de Encina por derecho, terminó en un centro al medio para que Avaca definiera sólo y pusiera a Guaraní por primera vez en el partido arriba en el marcador. Después no pasó mucho y tuvieron que transcurrir muchos minutos hasta que se acordaron de atacar. Recién a los 42 una corrida de Vicente por izquierda se convirtió en gol cuando De la Cruz aprovechó el centro pasado del rápido delantero. Para finalizar el duelo Medina de tiro libre le puso cifras definitivas al encuentro con un soberbio remate al ángulo de Leguizamón. 4 a 3 ganó Guaraní, en un partido en el que, si no fuera por los goles, ¡mamita querida!







