Cerca de cuatro millones de litros de petróleo crudo se derramaron el 15 de julio de este año de un oleoducto de la refinería de Petrobras en Araucaria (Repar), en el estado de Paraná, en Brasil. El derrame ocurrió sobre el río Barigui -afluente del río Iguazú- en la localidad de Araucaria en Curitiba, a 658 kilómetros de Argentina. Este fue el mayor derrame de petróleo de los últimos 26 años, desde que un barco derramó seis millones de litros en las aguas de la Bahía de Guanabara en Río de Janeiro en 1974. Defensa Civil brasileña, varios equipos de bomberos de la zona y técnicos especialistas de Petobras y enviados de Estados Unidos y 32 empresas privadas contratadas por Petrobras trabajaron en el lugar para evitar que el derrame de petróleo afecte otros ríos. El ministro de Medioambiente de Brasil, José Sarney Filho, calificó el hecho como «el más lamentable accidente de la empresa estatal». El desastre ecológico ocurrió un día domingo cerca de las 15 en la refinería Presidente Getulio Vargas, de Petrobras, en la pequeña localidad de Araucaria, en el área metropolitana de Curitiba, pero recién se conoció un día y medio después. El presidente de Petrobrás, Henri Philippe Reichstul, dijo que la compañía tomó toda la responsabilidad por el derrame de aproximadamente 4 millones de litros de crudo en Repar (Refinaría Presidente Getúlio Vargas), causando el accidente medioambiental más grande que involucra Petrobrás en los últimos 26 años. El derrame superó aproximadamente tres veces al que ocurrió en la bahía de Guanabara en enero, cuando Petrobras también derramó 1,29 millones de litros. En un primer momento, se instalaron cuatro barreras con boyas en cuatro puntos del Iguazú a las que luego se agregaron otras seis. La primera en el lugar de la rotura, y las otras en las localidades de Cachimba, Ponte Velha do Iguaçu, Guajuvira, Coronel Lúcio e Balsa Nova. El combustible que se derramó en el Iguazú era importado de Argentina y es más fino que el producido en Brasil, lo que ocasionó mayor facilidad para traspasar las barreras construidas en el río. El punto de ruptura del oleoducto ocurrió dentro del área de la refinería de Getulio Vargas, en un equipamiento llamado «junta de expansión», que une el oleoducto al tanque de refinamiento. El accidente fue detectado cerca de las 15 del domingo, pero las primeras previsiones se tomaron en la madrugada del lunes, cuando por lo menos por dos horas estuvo derramándose petróleo al río Barigüi, uno de los principales afluentes del Iguazú. Según los técnicos de la empresa, la demora en detectar el derrame fue causado por una falla en un equipo de Transpetro, empresa subsidiaria de Petrobrás, que administra la red brasileña de oleoductos. Un equipo de Transpetro debería haber monitoreado el derrame, pero no fue posible porque el accidente ocurrió en una punta del oleoducto, lo que dificultó la detección de cambio de presión dentro de los tubos. En Repar, funcionarios que hacen este control cumplen turnos rotativos de dos horas – tiempo suficiente para alcanzar proporciones catastróficas-.
Un pedido de informes sobre cheques sin fondo






