El paro agrario nacional lanzado por tres de las entidades rurales más importantes del país, continuó ayer sumando adhesiones luego del rechazo oficial a los reclamos de los productores, quienes insistieron en su amenaza de prolongar la medida de fuerza hasta obtener soluciones. La negativa del Gobierno a aplicar nuevas medidas para paliar la crisis del sector manifestada ayer por el presidente Fernando de la Rúa y el ministro de Economía, José Luis Machinea, provocaron en la tercera jornada del paro la formación de nuevos piquetes y adhesiones. El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Manuel Cabanellas, insistió hoy con que «algunos sectores vinculados a la producción agraria quieren extender» la medida de protesta, prevista inicialmente hasta el sábado próximo. Caballenas respondió así al «portazo» oficial anunciado ayer por el presidente Fernando de la Rúa y el ministro de Economía, José Luis Machinea, quienes coincidieron en que no habrá nuevas medidas para ayudar al campo. MISIONES, «SIN PLATA PARA HACER UN PARO» Y mientras ayer aumentaba el número de piquetes en varias provincias argentinas, principalmente en Buenos Aires, Entre Ríos, Chaco y Santa Fe, en Misiones la medida sigue sintiéndose débilmente. Eugenio Kasalaba, presidente del Movimiento Agrario Misionero (MAM), sostuvo que en este momento «no hay plata ni siquiera para hacer el paro», ya que en casos como éste, si no se corta una ruta no repercute la medida, y «nosotros como gremio no estamos en condiciones de hacerlo», comentó. Además manifestó que «cuando intentamos hacer algo ya están los uniformados metiendo miedo a la gente diciendo que puede venir una represión», y afirmó que «en el 95 ya fuimos seguidos, porque el gobierno nos tilda como activistas agricultores». Pero pese a la ausencia de camiones en las rutas, también APAZUR y FEDECOOP se sumaron a esta medida nacional. La estrategia hasta ahora es no entregar producciones, «se trabaja dentro del campo pero no vendemos nada», explicaron los dirigentes agrarios. Mientras, en territorio bonaerense, varios puntos estrátegicos de rutas que convergen en la Capital Federal registraban ayer piquetes. Alrededor de 50 camiones se encontraban varados al costado de la ruta nacional 8, en la ciudad de Colón, mientras que el mismo panorama se vivía en las localidades de Bolivar, Arenales, Henderson, Daireaux y Pehuajó, en un paro que sigue creciendo y que podría extenderse por más tiempo del previsto inicialmente.







