Medinea continúa brindando los servicios y los jubilados siguen elevando quejas contra la empresa. Dicen estar «cansados de las falencias» y aseguran que hay demoras en las prestaciones de alta complejidad Hace un mes y quince días que la nueva licitataria de los servicios del Pami debió comenzar a trabajar, pero lejos de llegar al final de un largo conflicto que se desarrolla ahora en el ámbito judial, aún no se sabe quien se hará cargo de las prestaciones en Misiones. Hace dos meses, una medida cautelar de no innovar interpuesta por el juez federal José Luis Casals paralizó la licitación y ahora la causa se encuentra en la Justicia Federal de la Nación. El 1º de mayo debian comenzar a prestarse los nuevos servicios, pero el concurso aún no se resolvió y Medinea sigue brindando el servicio en la provincia, mientras los afiliados presentan a diario sus quejas en la delegación de Posadas por la falta de servicios. Asimismo, el titular del Instituto de Servicios Sociales de Jubilados y Pensionados de la delegación provincial, Enrique Boldú, advirtió en varias oportunidades que los jubilados y pensionados están «cansados de las falencias de Medinea». Además manifestó que hay demoras en las prestaciones de alta complejidad. Y con la intención de acelerar el proceso administrativo detenido, la Asociación de Jubilados, Retirados y Pensionados de Misiones elevó una carta documento a la titular del Pami, Cecilia Felgueras. En el escrito manifiestan su preocupación por el retraso y cuestionan que una intermediaria siga en el concurso, cuando el pliego establece que no pueden participar intermediarias. ANTECEDENTES La polémica surgió, luego de la apertura del primer sobre, cuando la UTE de sanatorio Boratti, Nosiglia, IOT presentó una impugnación, argumentando que Clínica Norte – Medinea no tenía infraestructura para hacerse cargo de las atenciones en la provincia. El instituto aceptó la impugnación y decidió la continuidad del proceso licitatorio. Con esta medida se desestimó a la UTE, encabezada por Clínica Norte, porque «el sobre de las ofertas económicas se presentó después que el primero», según especifica los fundamentos de la resolución. Y para evitar que el acto se desarrolle, Clínica Norte recurrió a la Justicia solicitando que se dicte una medida cautelar de no innovar. La misma fue acatada por un magistrado federal, quien ordenó la paralización del concurso público. Pero esta disposición no fue tenida en cuenta por los funcionarios del Pami y se realizó la apertura del segundo sobre. El grupo de Clínica Norte, Medinea, Oceana y otros, además de requerir que se pare la licitación, denunció supuestas irregularidades durante la apertura del primer sobre. Como por ejemplo que, «los oferentes fueron los que abrieron sus sobres, cuando esto debió hacerlo los funcionarios», tal como lo establece el pliego.
¿Hay que devaluar?


