Un muestreo hecho por este medio, dio como resultado que el 80 por ciento de los periodistas cree que se trabaja con poca ética. La opinión de quienes mandan en los medios. La opinión de la gente en la calle. «El 95 por ciento del periodismo misionero está comprado». Dura frase. Pertenece a Alfredo Abrazian, el periodista menos confiable, según la opinión de los colegas. Pero algo de razón le cabe. Según una modesta encuesta para conocer la profesión contada por los mismos periodistas, el 47,62 por ciento contestó haber recibido propuestas de «notas pagas», el denominado chivo, del gobierno, de un grupo político o económico. El 52 por ciento dice que no, pero casi la mitad admite que recibió presiones. Según el mismo relevamiento, realizado entre periodistas de diarios, de radios, de televisión y movileros, sólo el 4,76 por ciento cree que el periodismo misionero se maneja con ética. Un contundente 80,95 dice que se maneja con poca ética y el cero por ciento cree que los reporteros son «éticos». En esta semana del periodista, cuando todo fue fiesta, celebraciones y agasajos, es bueno realizar un análisis y un balance de esta profesión tan apasionante. Es cierto, las opiniones, como todas, pueden ser debatidas y refutadas. Pero sería bueno, para los periodistas y para la gente que compra el diario, escucha las radios y ve televisión, que la profesión sea analizada en profundidad. La encuesta encarada por Misiones On Line no es una sentencia definitiva ni mucho menos. Pero curiosamente, muchos periodistas se negaron a hacer la encuesta y otros tantos no respondieron a las preguntas más conflictivas. Según la opinión de la calle, todavía el periodismo misionero es creíble, pero también se escucharon voces como «está comprado», «responde a los intereses del gobierno» y otras cosas, que no le hacen nada bien a la profesión del anotador y los grabadores. Por suerte, la mayoría admite que se trabaja con «algo de ética» y ese es un buen inicio para justamente comenzar a buscar trabajar con ética con todas las letras. Muchas veces el manejo de la información, la búsqueda de la primicia a costa de datos mal chequeados, las manipulaciones, las mentiras, se hacen carne en una entrevista o una nota y usted, lector, pocas veces se entera. Es un error que hay que corregir y es bueno admitir que se está en ese error. Así como los medios de Estados Unidos perdieron credibilidad por la falta de precisión en la información, si se sigue por la mala praxis de la profesión, nadie nos va a creer. Y eso, es lo mismo que firmar la defunción de los mismos periodistas. El periodismo misionero ha crecido con la multiplicación de medios y las alternativas son siempre bienvenidas. Pero la mayoría de los periodistas están mal pagos, trabajan en malas condiciones y eso también atenta contra la objetividad y la credibilidad. Es bueno que nosotros, los que hacemos los medios y el día a día de las noticias aportemos a que la ética y la objetividad sean la bandera de este periodismo misionero. Así, realmente, se podrá festejar por un trabajo bien hecho y por el reconocimiento de la gente, que es la que de verdad importa.,
Lo que cobran los diputados






