El conjunto de Santo Pipó superó a Sporting de Laboulaye por 7 a 1 y quedó a un paso de la clasificación para la final del Argentino B [su_note note_color=»#cdcdcd»]Tigre marcó cuatro en el primer tiempo y tres en el segundo. Podrían haber sido muchos más[/su_note]Salió todo redondo para el Deportivo Misiones en el encuentro que, en la previa, parecía el más difícil de toda la quinta ronda del Argentino B de Fútbol. Y es que Tigre, este heroico conjunto de Santo Pipó que abrió la pasión de los misioneros, destrozó a Sportring de Laboulaye por 7 a 1 en una actuación memorable y soberbia que quedará en la historia del fútbol local. Es cierto que ya a los veinte minutos Tigre ganaba 3 a 0 y tenía dos hombres de más, pero ésa diferencia estaba siendo totalmente justificada dentro del campo de juego. La velocidad electrizante del Luchi Quiroga, la entrega sin par de Roberto Müller, la precisión de Javier Castillo y la sobriedad de Dante Pigerl para plantarse en el fondo de la defensa y ordenar todo desde allí, fueron claves para explicar tanta diferencia y tan abultado marcador. UNO POR UNO Tigre marcó siete goles y hubo para todos los gustos. A los dos minutos de la etapa abrió el camino a la goleada Quiroga, quién sólo tuvo que rematar ante la salida del arquero, luego de una gran jugada por la derecha de Müller que desde el piso tocó para que el Luchi marcara en su vuelta a la titularidad. A partir de allí Sporting debió modificar su planteo táctico, que era simple y pegajoso en la marca. El conjunto cordobés llegó con varias bajas al partido de hoy y por eso el técnico Darío Inocente debió improvisar la línea de cuatro. López quedó libre en el fondo, mientras Torrejón y González iban sobre los dos delanteros de Tigre. Ignacio Inocente se ocupó de marcar a Castillo, pero éste lo complicó toda la tarde ya que se tiró al medio y así se desordenó el fondo cordobés. Luego del tanto de Quiroga, Sporting salió desde el fondo y generó un par de situaciones de peligro ante el arco de Geck. Igualmente ello no llegó a asustar al seguro arquero de Tigre. El conjunto cordobés, sorprendido por encontrase abajo en el marcador, le entregó a Tigre el arma que más le gusta y que mejor sabe utilizar: el contragolpe. Fueron dos, y fueron letales. A los 16 la tomó Dante al borde de su propia área, abrió al costado para Castillo y éste que se la entrega a Müller para que el volante central marque con suma tranquilidad. En la corrida Iruleguy lo tocó duro abajo a Dante y el árbitro, luego de los festejos, le mostró la segunda amarilla y a las duchas. Era el dos a cero, un hombre de más y un vendaval de fútbol en Villa Sarita que hacían prever una tarde apacible para los piposeños. Dos minutos después la misma fórmula; el mismo resultado. Córner para Sporting la sacan del área para Castillo que corre cuarenta metros con la pelota, toca para el inagotable Müller, nuevo pase para la entrada de Heno Pigerl y el goleador que vuelve a convertir luego de varios encuentros sin marcar. A ésa altura Sporting no encontraba respuestas para tanto abuso futbolístico y se entregó manso a la superioridad de su rival. A los 29, y casi por decantación, Castillo tuvo el merecido premio por ser el mejor de la cancha cuando Quiroga desparramó a dos cordobeses en el área y le dijo «tomá y hacelo». El número once no falló y a otra cosa, asunto liquidado. Para el final de la etapa quedaron la expulsión de Montagna y el lindo tanto de tiro libre conquistado por Lacamoire. Poco, muy poco, para un equipo que llagaba a Posadas como el gran cuco del grupo. GOLES SON AMORES El segundo tiempo se jugó para cumplir con el compromiso. El partido a esa altura no era partido y la superioridad de Tigre era abismal. Por eso la única pregunta que se hacían las casi 5000 personas que se dieron cita en Guaraní era cuántos goles haría el Deportivo Misiones. Y la respuesta comenzó a llegar desde el campo de juego. A los diez Dante, que ya se ubicaba como volante, abrió espacios para que su hermanp Alan entrara sólo por la izquierda y batiera al arquero visitante con un remate seco y cruzado. Desde allí, y hasta los 30 cuando llegó el sexto de la goleada, el partido fue un monólogo de Tigre. Es que los piposeños se adueñaron de la pelota y aprovecharon para triangular y regular fuerzas pensando en que el martes juegan la definición del torneo provincial ante Tacuarí en Iguazú. Los dos últimos goles fueron otro producto made in Santo Pipó. Tiro libre al borde del área y el zapatazo de Dante que se instala en el fondo del arco. Así Tigre cerró una goleada histórica y una actuación memorable. Le ganó al cuco del grupo. Lo apabulló, lo superó con absoluta supremacía y dejó en claro que es un serio candidato a ganarse uno de los dos ascensos que el Argentino B entrega en la temporada 1999-2000. Toda la provincia lo acompaña y las 5000 almas que deliraron en Guaraní tendrán una semana entera para comentar los siete goles del Deportivo Misiones. SÍNTESIS Tigre Geck: 6 Barrios: 7 Lezcano: 6 Dante Pigerl: 7 Romero: 7 Ponce: 8 Müller: 8 Castillo: 9 Alan Pigerl: 7 Heno Pigerl: 7 Quiroga: 9 Cambios: ST. En el inicio José Luis Cubilla (6) por Müller y Carlos Cubilla (7) por Barrios. A los 11m. Fretes (6) por Quiroga. Suplentes: Gauto y Vargas DT: Dante Pigerl Sporting Davobe: 4 Torrejón: 4 López: 4 González: 3 Lacamoire: 5 Silva: 6 Iruleguy: sin calificación Lozano: 3 Bruera: 3 Montagna: 3 Cambios: ST. En el inicio Borniti (4) por Lozano y Brunetta (4) por Bruera. A los 22m. Jiménez por Silva. Suplentes: Brizzio y Ferrondo DT: Darío Inocente
El PJ quiere aprobar el IETE el viernes


