El Poder Ejecutivo quiere cobrar los gravámenes más elevados con los sueldos de abril. La nueva ley del Impuesto Extraordinario Transitorio y de Emergencia sería aprobado el viernes en una sesión extraordinaria. El apuro del Ejecutivo para sancionar la ley antes de la nueva liquidación de sueldos es la necesidad de cobrar los nuevos y más altos gravámenes en el sueldo de abril. En la mañana el proyecto tomó estado parlamentario y también la convocatoria a sesión extraordinaria, que según fuentes del bloque justicialista, sería este viernes. Esta tarde, la comisión de Presupuesto y Hacienda se reunirá para elevar dictamen y tener tiempo de convocar a la sesión. Según fuentes del bloque mayoritario de la Cámara de Diputados, mantienen la intención de no bajar el piso de mil pesos, pero sería un hecho que el Poder Ejecutivo lo baje, haciendo uso de sus facultades. En el proyecto se establece que los ingresos que superen los mil pesos y hasta 1.200 deberán tributar un once por ciento y en ningún caso el empleado podrá cobrar menos de 930 pesos. Este es el artículo que la bancada justicialista se resiste a votar. En la ley que rige actualmente, con sueldos de 1.200 a dos mil pesos, se paga el once por ciento. Los empleados que ganen entre 1200 y 1500 pesos deberán tributar el 14 por ciento -actualmente también pagan once por ciento- y de 1500 a 2000, 16 por ciento, mientras que en la ley actual, el 16 por ciento lo pagan quienes ganan más de 2000. De dos a 2.500 pagarán 18 por ciento. El 20 por ciento a pagar llega con los sueldos de más de 2500 pesos. Una vez que se apruebe la ley, la base imponible estará constituida por los ingresos brutos totales percibidos en dinero, incluidos gastos de representación y similares, pero no los subsidios familiares.



