Día Mundial del Donante de Sangre: ¿qué se debe tener en cuenta para ser donante?

Día Mundial del Donante de Sangre: ¿qué se debe tener en cuenta para ser donante?

Bajo el lema “Date a los demás. Dona sangre. Comparte vida”, la Organización Mundial de la Salud eligió como tema para este año, destacar que la donación de sangre donde se destaca el altruismo, el respeto, la empatía y generosidad.

El Día Mundial del Donante de Sangre, que se conmemora hoy, es una oportunidad especial para concientizar sobre la necesidad de hacer donaciones regulares y para agradecer a los donantes voluntarios que garantizan la calidad, seguridad y disponibilidad de sangre ante cualquier emergencia.

Cabe recordar que el 14 de junio se recuerda el Día Mundial del Donante de Sangre en honor al biólogo austriaco Karl Landsteiner, quien descubrió en 1900 los grupos sanguíneos, a partir de lo cual se comenzó a discernir que entre los seres humanos tenemos diferentes grupos sanguíneos y hay que encontrar la sangre compatible para transfundir.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) eligió como tema de campaña para 2018 que la donación de sangre es un acto solidario. Bajo el lema “Date a los demás. Dona sangre. Comparte vida”, este año se destaca el altruismo, el respeto, la empatía y generosidad.

¿Qué aspectos se deben tener en cuenta a la hora de la donación?

Determiná si reunís los requisitos: Los servicios de sangre de cada país tienen distintos requisitos vigentes para aceptar donaciones de sangre. Por ejemplo, pueden centrarse en las enfermedades trasmitidas vía sanguínea, los lugares donde se ha viajado en el pasado, la edad y el peso. En general, serás apto para donar sangre si cumplís ciertos criterios.

Tenés que estar sano, en forma y no sufrir de ninguna enfermedad actual. Evitá donar sangre si tenés gripe, dolor de garganta, tos, un virus o malestar estomacal.

Debés pesar como mínimo 50 kilos.

Tenés que tener la edad suficiente. En muchas jurisdicciones, es necesario que los jóvenes menores de 18 años cuenten con el permiso de los padres o tutor para donar sangre. Si estás a meses de cumplir la mayoría de edad, consultalo con el banco de sangre o centro regional de hemoterapia de tu ciudad.

Sólo se puede donar sangre cada 3 meses si eres mujer o cada 2 meses si eres hombre. Si has donado en menos de esos meses, no serás apto para hacerlo de nuevo.

No dones sangre si te han hecho algún procedimiento dental sencillo dentro de las 24 horas o un procedimiento dental importante en el mes más reciente.

Programá una cita: Hay muchos centros de donación de sangre en muchos países. Como estos centros necesitan tiempo para prepararse para aceptar tu sangre, deberás programar una cita. Esto también te brindará el tiempo suficiente para cumplir todos los requisitos para esa fecha en particular.

También podés buscar una campaña de donación de sangre si no quieres programar una cita. Mira en los anuncios locales si hay estas campañas en tu área.

Consumí alimentos ricos en hierro: Debido a que la producción de sangre necesita hierro, debes consumir alimentos ricos en hierro durante las 2 semanas previas a tu cita. Esto te ayudará a tener una sangre más fuerte para donar y te ayudará a recuperarte mejor después de tu donación. Los alimentos ricos en hierro son, entre otros: la espinaca, los granos integrales, el pescado, las aves, los frijoles, los huevos y la carne de res.

Tener buenos niveles de vitamina C también te ayudará a aumentar tu absorción de hierro. Procura consumir frutas cítricas, jugos de cítricos o suplementos de vitamina C,

Hidratate: Para preparar tu cuerpo para la pérdida de sangre, tendrás que bebe mucha agua o jugo de frutas la noche y la mañana anterior a la donación. La causa principal de desmayos y mareos cuando se dona sangre es la caída de la presión sanguínea y la azúcar en sangre. Este riesgo es sumamente menor si se está más hidratado a la hora de ir al centro de donación.

Te recomendamos tomar mucho en las 24 horas previas a la hora de donación, especialmente si hace calor. Tenés que beber 4 vasos de buen tamaño de agua o jugo durante las 3 horas previas a la donación.

Si vas a donar plasma o plaquetas, bebe al menos de 6 a 8 vasos de líquidos

Buen descanso: Antes de donar sangre, debés dormir bien. Así te vas a sentir mejor y estarás más alerta cuando des sangre, lo cual ayudará a reducir el riesgo de sufrir alguna reacción adversa a causa del proceso.

Es decir, deberás dormir como mínimo de 5 a 7 horas antes de donar sangre.

Ingerí algún alimento 3 horas antes de donar sangre. Nunca dones sangre sin haber comido nada ese día. La comida mantendrá estables tus niveles de azúcar en sangre, lo cual ayudará a sentirte mejor después de donar. Tener alimentos en tu organismo ayudará a evitar los mareos y los desmayos. Lo ideal es comer algo saludable que te deje satisfecho, pero no muy lleno.

No debes comer en abundancia antes de ir. Si vas a donar temprano, comé algo ligero como cereal o tostadas. Si vas a donar casi al mediodía, ten un almuerzo ligero, por ejemplo, un sándwich y una fruta.

No comas inmediatamente antes de tu cita para que no corras el riesgo de tener nauseas durante la donación

Evita los alimentos grasos 24 horas antes de donar. Una mayor cantidad de grasa en tu corriente sanguínea podría imposibilitar la precisión de las lecturas de los exámenes obligatorios de sangre después de la donación. Si el centro no puede realizar todos los exámenes, tendrá que desechar tu donación.

Llevá las tarjetas de identificación correspondientes: Los requisititos para donar sangre varían de centro a centro, pero siempre necesitarás algún tiempo de identificación para hacerlo. Normalmente es una licencia de conducir, la tarjeta de donante de sangre o dos identificaciones diferentes, tales como el pasaporte y el documento nacional de identidad. Asegúrate de llevarlos el día de tu cita.

La tarjeta de donante de sangre es una tarjeta que brinda el centro de donación de sangre que demuestra que la persona está registrada en el sistema del centro. Puedes solicitarla vía Internet, en el mismo centro o cuando dones la primera vez para que la tengas en tus próximas visitas.

Evitá ciertas actividades: En las horas previas a tu cita, tendrás que evitar ciertas actividades que podrían arruinar tus probabilidades de donar o contaminar tu sangre. No debes fumar dentro de la hora previa a la cita.

También debes evitar ingerir bebidas alcohólicas 24 horas antes de la donación. Tampoco debes masticar chicle, mentitas ni caramelos horas antes de la donación.

Masticar chicle, mentitas o caramelos elevan la temperatura de la boca, cosa que podría dar a entender que tienes fiebre y que te descalificará para donar sangre.

Si vas a donar plaquetas, debes evitar tomar aspirina u otras AINE 2 días antes de la donación.

Completá los formularios: Cuando llegues a tu cita, lo primero que tendrás que hacer es responder muchas preguntas sobre tu salud general y es probable que completes un formulario confidencial de historial médico. Los tipos de preguntas que te harán variarán dependiendo de tu ubicación, pero deberás estar listo para darles aunque sea el nombre de los medicamentos que estés tomando actualmente y los lugares adonde has viajado en los últimos 3 años.

Ciertas actividades aumentan las probabilidades de contraer enfermedades transmitidas por la sangre y te preguntarán más al respecto. Estas actividades son, entre otras: el uso de drogas intravenosas, ciertas actividades sexuales, el consumo de ciertos medicamentos y vivir en ciertos países. Si tu respuesta es afirmativa a alguna de estas preguntas, no podrás donar sangre.

También hay ciertas enfermedades, tales como la hepatitis, el VIH, el SIDA y la enfermedad de Chagas, que te imposibilitarán donar sangre.

Responde todas las preguntas de la entrevista honestamente. Quizá empiecen a ahondar en áreas sensibles, pero deberás ser honesto para que el centro tenga una idea de si podrá usar tu sangre.

Pasá el examen físico: Cuando pases todas las preguntas del cuestionario, te harán un pequeño examen físico. En este, generalmente una enfermera toma la presión arterial, toma el pulso y mide la temperatura corporal. La enfermera te hará una pequeña incisión en el dedo para revisar tu hemoglobina y niveles de hierro.

Tu presión sanguínea, pulso, temperatura, niveles de hemoglobina y los niveles de hierro necesitarán estar dentro del rango saludable antes de que puedas donar sangre. Esto verificará la salud de tu sangre y garantizará que no te termines con nauseas o anémico.

Preparate mentalmente: Muchos donadores de sangre tienen miedo a las agujas o no les gusta que los pinchen. Podés distraerte o prepararte antes de que suceda para que te sea más llevadero. Respirá profundamente antes de que te introduzcan la aguja. También puedes pellizcarte con el brazo con el que no vas a donar para distraerte.

No aguantes la respiración: Si lo haces, podrías desmayarte.

Tranquilo: la mayoría de los donantes asegura sentir poco dolor o casi ninguno, mayormente es como sentir un pellizco. El verdadero problema es la incomodidad, así que entre menos tenso estés, mejor.

Haz que te tomen sangre: Cuando termines con el examen físico, la enfermera te pedirá recostarte en una silla reclinable o acostarte por completo. Te pondrá una especie de brazalete en el brazo para que tus venas sean más visibles y bombee sangre más rápido. Ella limpiará la parte interior de tu codo, lugar donde introducirá la aguja.

Luego te introducirá la aguja en el brazo, la cual estará adherida a un tubo largo. Te pedirá que bombees tu manos unas cuantas veces y tu sangre empezará a salir.

Primero tomará unos cuantos frascos de sangre para probarla, luego tu sangre llenará la bolsa. Por lo general, extraen 500 ml de sangre por sesión.

Este proceso normalmente toma entre 10 y 15 minutos.

Relajate: El nerviosismo también puede bajar tu presión arterial y puede marearte. Habla con el encargado de tomarte la sangre si te ayuda a sentirte mejor. Pídele que te explique todos los procedimientos.

Busca maneras de distraerte, por ejemplo, canta una canción, recita algo, vislumbra el final del libro que estés leyendo o de la serie de televisión que sigas, escuchá tu dispositivo electrónico o pensá en el resultado valioso de tu donación.

Descansa y reponte: Cuando termines de donar sangre y el encargado te vende el brazo, te pedirá que te sientes y esperes unos 15 minutos para garantizar que no te desmayes o te marees. También te dará un bocadillo y un poco de jugo para reponer los líquidos y aumentar tu azúcar en sangre. También te sugerirá evitar ciertas cosas por el resto del día y reponer tus líquidos las siguientes 48 horas.

No debes levantar cosas pesadas ni realizar actividades agotadoras como ejercicios intensos durante el resto del día.

Si te sentís mareado después, recostate con los pies elevados.

Déjate la venda puesta de 4 a 5 horas después de la donación. Si te queda un moratón oscuro, ponte una compresa fría. Si te duele, toma medicamentos de venta libre para aliviarlo.

Si te sentís mal por largos periodos de tiempo después de tu donación, acude a tu médico para asegurarte de que todo esté bien.

Consejos

Llevá una botella grande de jugo de naranja. Te dará una subida de energía tras el ayuno requerido para donar sangre.

Acostate al momento de la donación. Esto ayuda con la caída de la presión sanguínea y los mareos, especialmente si es la primera vez que lo vas a hacer.

Cuando ya te familiarices con el proceso, pregunta por las donaciones de plaquetas. Lleva más tiempo donar plaquetas, pero podrás mantener tus glóbulos rojos. Las plaquetas son un producto vital que sirven para tratar a pacientes gravemente enfermos.

Si te sentís mareado, informale al personal médico. El personal te ayudará a reclinar la silla. Si ya has ido del centro de donaciones, pon tu cabeza entre tus rodillas para aumentar la circulación sanguínea al cerebro, o acostate y elevá las piernas.



Quizás tambien le interese...

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE