Fabiana Gilardoni: “Los momentos más estimulantes del bebé en los tres primeros meses son el de la alimentación, el cambio del pañal y el baño”

La Atención Temprana para niños de 0 a 6 años se convierte en el primer y más importante eslabón de una cadena que tiene como objetivo la evolución óptima del niño con problemas en su desarrollo o con riesgo de padecerlos.

El desarrollo infantil durante los primeros años de vida está sujeto a diversas interacciones con el medio natural y social. Este entorno sociocultural proporciona al niño una serie de experiencias que ejercerán una decisiva influencia en su futuro más próximo, adquiriendo progresivamente funciones importantes a nivel motor, cognitivo, lingüístico y social.

 

Al respecto la Licenciada en Educación Especial Fabiana Gilardoni,  Coordinadora del  Área de Atención Temprana del Desarrollo Infantil del Hospital Materno Neonatal, brindó detalles de la importancia de trabajar con todos los bebés y niños.

“ Hoy se trabaja desde el paradigma social, desde la atención temprana, que es la que acompaña el desarrollo infantil de todos los niños en su primera infancia de 0 a 5 años.

Estamos trabajando con todos los niños. Hoy, todos los padres deberían tener al menos una consulta trimestral con una especialista en atención tempran para que oriente con pautas de crianza que favorecerán el desarrollo bio- psico -social de ese niño”, indicó la especialista.

Si hablamos de una pirámide podemos nombrar la primera infancia que va de 0 a 5 años, además el período de 1000 días del bebé, que va de la gestación hasta los 2 años, donde el cerebro crece rápidamente y donde va a determinarse luego la vida del niño como adulto. Y el momento sensible desde el nacimiento hasta los 3 primeros meses donde se debe conformar el “vínculo de apego seguro’.

Fue el psicólogo John Bowlby que en su trabajo en instituciones con niños privados de la figura materna le condujo a formular la Teoría del apego.

El apego es el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores) y que le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de la personalidad. La tesis fundamental de la Teoría del Apego es que el estado de seguridad, ansiedad o temor de un niño es determinado en gran medida por la accesibilidad y capacidad de respuesta de su principal figura de afecto (persona con que se establece el vínculo).

Al respecto, Fabiana explicó que desde el Hospital Materno Neonatal  se trabaja con la función materna de dar a la mamá las pautas necesarias para que pueda conocer a su bebé. “Los momentos más estimulantes en sus tres primeros meses son:  el de la alimentación, el cambio del pañal y el baño”.

Aquí es donde el niño está más despierto y puede interactuar, donde entra en juego, el sostén, la palabra, y la función materna de l a doble traducción.

 “ Es entender lo que el bebé me pide en cada llanto, si entiendo y le devuelvo a mi hijo lo que necesita y no otra cosa se va formando  el vínculo del apego seguro”, indicó.

Además “lo más estimulante para el bebé es su madre o quien cumpla su función en cuerpo entero. También entra en juego el contacto visual que se debe establecer, el bebé se conecta al mundo a través de los ojos de la mamá. Por eso es importante que el momento de la lactancia sea único, de ese binomio de bebé – mamá.

La huella de mamá para toda la vida

El olor de la mamá perdura toda la vida. Fabiana comentó que “ es el primer registro, queda como una huella para toda la vida, cada vez que el bebé  siente el olor de su mamá, se siente seguro”.

Qué se evalúa desde el ámbito de la comunicación:

La especialista indicó que vamos a evaluar que el bebé nos habla con la mirada, luego empezará a sonreír y cerca de los tres meses va a respondernos con un “agó o ajú”.

Desde lo intelectual  lo vamos  a observar desde su manito. El bebé cuando nace a los 15  días aproximadamente lo primero que hace es chuparse la mano, lo que suele hacer el adulto es sacarle. Si el bebé esta tranquilo, explora su manito,  se concentra hay que dejarlo, se está conociendo.

Cerca de los dos meses se descubre la mano y a los tres meses el bebé juega con ella, la mira, la aleja, la acerca. Esa es la forma es que luego a los 5 meses va a jugar con sus juguetes, indicó.

La importancia de decodificar sus señales y de la palabra

La observación nos permite comprender lo que nuestro hijo necesita. Es una herramienta fundamental.

Al bebé al que contarle lo que va a suceder si bien no entiende el sentido semántico de la palabra pero al escuchar la voz de la mamá o del papá con un tono de voz tranquilo se va a tranquilizar, refirió la Licenciada.

 

El uso de la tecnología

Las nuevas tecnologías, hoy casi omnipresentes, continúan siendo un desafío para muchos padres, inseguros acerca de cómo conciliar la educación integral de sus hijos con el tiempo que estos pasan pegados a una pantalla.

Al respecto, Fabiana indicó que “la televisión está prohibida hasta los 2 años y el celular hasta los 5”.

Daniel Calmels, escritor, psicomotricista y psicólogo social argentino habla que “el cambio de imagen de luces tiene el mismo movimiento de un péndulo,  hipnotiza y me desconecto del mundo, el niño tiene que explorar, manipular los objetos, pensar, descubrir”.

Además estos dos primeros años de vida, son los más preciados, el momento de oro de un niño, donde se duplica su tamaño cerebral. Es la base del adulto, el cimiento de una casa, de acuerdo al tamaño del cimiento puedo construir una casa más grande o más chica”, refirió Fabiana.

 

 



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