Atroz video: metió un gato en el lavarropas y subió las imágenes a Instagram

Atroz video: metió un gato en el lavarropas y subió las imágenes a Instagram

Las imágenes son crueles. Y, al viralizarse, la repercusión fue inmediata. En España, una mujer mató a un gato tras meterlo en el lavarropas, grabó el sufrimiento del animal mientras relataba sus acciones y posteriormente compartió el video en su perfil de Instagram. Según se aprecia en los videos, el gato sobrevivió al primer lavado, por lo que lo sometió a un segundo ciclo del que ya no salió con vida.

Después de que los usuarios de Instagram le recriminaran su cruel acto, amenazó con seguir matando más animales con la foto de un perro al que sujeta del cuello y la frase: “Próxima víctima. No queréis que mate gatos, pues ahora perros”.

La grabación, que incendió las redes sociales en los últimos días, ya sumó 300.000 firmas en un pedido en la plataforma www.change.org para que su autora sea sancionada. El Partido Animalista español denuncia que “se trata de un video en el que la presunta autora, una mujer identificada como E.M.V.M y natural de Jaén, introduce un gato negro en una lavadora y la activa con la intención de matarlo”. Los animalistas solicitarán una condena ejemplar para la presunta autora.

El Código Penal en España contempla una pena de hasta un año y medio de prisión en casos de maltrato animal con resultado de muerte. “Debe garantizarse el uso de todas las herramientas de protección y prevención frente a quienes maltratan y asesinan de manera sádica y cruel, no sólo porque tenemos el deber moral de proteger a los animales, sino porque este tipo de conductas suelen estar asociadas a patologías que convierten a estas personas en peligrosas para el resto de la sociedad”, explica el PACMA. El FBI estadounidense ya documentó que ciertas psicopatías, que degeneran en maltrato e incluso asesinato hacia las personas, se identifican en una primera fase por abusos y malos tratos a animales.

En Argentina, la ley que regula los derechos de los animales es de 1954 y estipula penas de entre 15 días y un año de prisión. Las asociaciones defensoras de los derechos de los animales reclaman que se aumenten esas penas. El caso que lo puso de relieve fue el de Chocolate, un perro cordobés que murió el año pasado tras haber sido despellejado.

 

 

Fuente: Clarín



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