El sapecado con agua hirviendo, una variante en la elaboración de yerba mate

El sapecado con agua hirviendo, una variante en la elaboración de yerba mate

Un establecimiento ubicado en Dos de Mayo utiliza agua caliente al punto de ebullición para sapecar y secar la hoja verde. Se obtiene una yerba más suave e incluso se puede saborizar durante el proceso de secanza.

La búsqueda de alternativas para lograr nichos de mercado en el negocio yerbatero es constante. Y es en esa puja donde las empresas agudizan su ingenio para desarrollar distintas moliendas, yerbas saborizadas y packaging novedoso.

Entre estos desafíos se encuentra el que lleva adelante un establecimiento ubicado en la localidad de Dos de Mayo, que desde hace cinco años comenzó a utilizar agua caliente a punto de ebullición para sapecar y secar la yerba mate.

“Esto surgió de una idea que mi primo la tenía desarrollada pero no a nivel industrial. Charlando comenzó una nueva historia y empezamos a utilizar ese sistema. Si bien nos falta ajustar algunas cuestiones estamos satisfechos”,  comentó José Luis Lorenzo, quien está al frente de la empresa familiar que -acorde a estos tiempos digitales- se denomina “Yerbater@.com”.

Según el empresario, este tipo de sapecado da como resultado una yerba mate más suave, como así también es muy práctico para saborizar el producto porque permite agregar los saborizantes en el agua. También implica una reducción en los costos de estacionamiento, ya que la yerba se procesa, se envasa y sale a la venta. Esto último que en primera instancia aparece como una ventaja, aparece como uno de los mayores desafíos. El motivo es evidente: el paladar argentino está acostumbrado a la yerba estacionada, que le otorga un sabor particular. De todos modos, Lorenzo es optimista porque ya comprobó que existen consumidores para su producto. “Está entrando despacito, porque es yerba sin estacionar, con un color distinto, pero hay gente que le gusta y tolera bien. Con el paso por agua hirviendo queda más suave”, remarcó.

La utilización de un recurso vital como el agua y la generación de energía para llevarla a altas temperaturas son conceptos que este emprendedor tiene bien estudiados. “La reposición del  agua se puede hacer por medio de calefones  y el agua que se descarta en el proceso se puede reciclar; incluso para regar los yerbales”, explicó.

La ausencia de humo también es un factor  interesante para la yerba mate que elabora la familia Lorenzo; particularmente en los mercados internacionales como el europeo. Ávidos por sumar eficiencia y calidad no dudaron en buscar aliados en el mundo científico. “Firmamos un convenio con por tres años con la Facultad de Ingeniería de Oberá para seguir investigando, tanto el proceso como el producto final”, concluyó.



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