Producción de cerdos: entre la preocupación por importaciones y el optimismo por mayor consumo

Producción de cerdos: entre la preocupación por importaciones y el optimismo por mayor consumo

Los productores de carne porcina experimentan por estos días sensaciones encontradas. Por un lado, se encuentran entusiasmados por los números en alza que muestra el consumo per cápita en la Argentina, mientras que, por el otro, no dejan de advertir la presión que les significan las importaciones; fundamentalmente provenientes de Brasil. Según Juan Luis Ucelli, presidente de la Asociación Argentina de Productores Porcinos, el año pasado estas últimas representaron casi el 10% de la producción nacional, aunque en algunos cortes como el caso de la bondiola llegó casi al 42% de lo que se comercializa.
“Ese tema de la carne que ingresa desde Brasil no es nuevo para nosotros, lo vivimos prácticamente desde la creación de nuestro emprendimiento”, señaló el gerente de Producción Primaria de la Cooperativa Frigorífica de Leandro N. Alem (COFRA), el ingeniero agrónomo Sergio Peñalva. La característica geográfica de Misiones, metida como una cuña entre Paraguay y Brasil, genera un intenso movimiento de productos en la frontera; entre ellos la carne de cerdo e incluso animales en pie que posteriormente son faenados e ingresan a distintos puntos de venta en la provincia.
A nivel más global, la balanza comercial del sector porcino muestra un desequilibrio desfavorable; es decir, se importa más de lo que se exporta. En diciembre del año pasado, por ejemplo, el déficit llegó al -3%; lo que impacta contra el sistema productivo porcino local. Algunos prefieren dejar de producir y comprar la materia prima para elaborar sus chacinados. “Esto se ve reflejado en los precios de la competencia que así tiene costos inferiores a los nuestros”, explicó Peñalva.
A pesar de este cuadro de situación, el sector considera que el horizonte es alentador, particularmente porque en los últimos años la carne de cerdo se posicionó como una alternativa interesante (sobre todo en el precio) con relación a los cortes de carne vacuna. En 2017 el consumo de cerdo per cápita en Argentina llegó a 14,05 kilos; un valor más que interesante si se considera que solo cinco años atrás apenas superaba los 8 kilos. ““En general, el panorama es positivo porque, más allá de todo, hay negocio para todos. COFRA vende todo lo que produce”, apuntó con satisfacción el profesional, para luego detallar que durante el año pasado la cooperativa faenó 51.500 cabezas, desarrolladas con 13 millones de kilos de alimentos elaborados por la entidad.
Como bien señaló Ucelli, los protagonistas de la cadena porcina esperan un 2018 “con precios por debajo de la carne vacuna y siendo una opción para el bolsillo de los consumidores”.



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