El mercado del automotor cerró un año récord en Misiones y se proyecta un 2018 aún mejor

 El mercado del automotor cerró un año récord en Misiones y se proyecta un 2018 aún mejor

La venta de autos y camionetas 0KM se acercó en 2017 a las 15 mil unidades, 25 por ciento más que el año anterior, lo que representó una nueva marca histórica. El crecimiento interanual más pronunciado lo registró el rubro de motos, que pasó de poco menos de 15 mil en 2016 a más de 21 mil unidades el año pasado, 45 por ciento más. El mercado del usado sigue siendo el que más operaciones genera, pero fue el que menos creció, 18 por ciento. Desde el sector esperan que la relajación de la política monetaria anunciada por el Gobierno la semana pasada incremente el ritmo de crecimiento de las ventas en 2018.

El que pasó fue un año de crecimiento para prácticamente todas las actividades, aunque con marcadas diferencias: mientras que para algunos el repunte no alcanzó ni siquiera a compensar la caída de 2016, otros lograron aumentos considerables en sus ventas. En ese contexto dispar, el sector de los automotores fue sin dudas uno de los grandes ganadores. A escala nacional, el año cerró con más de 900 mil unidades vendidas, cifra con la que ni los concesionarios ni las terminales soñaban al iniciar el año.

La bonanza también se sintió en Misiones. Las ventas fueron superiores a las de 2016 en todos los meses, lo que se tradujo en un crecimiento interanual de más de 25 por ciento y en un récord histórico de patentamientos que se acercó a las 15 mil unidades.

Desde el sector atribuyeron el buen año en ventas a las promociones que durante todo el año ofrecieron las terminales y a que los precios en general aumentaron menos que la inflación. En cuanto a las expectativas de cara a 2018, ya eran buenas antes de los anuncios realizados por el equipo económico del Gobierno nacional y después se hicieron todavía mejores.

Empresarios misioneros se muestran entusiasmados con el impacto que podría generar una disminución de las tasas de intereses –tal cual lo anunciado el jueves pasado- ya que por un lado abarataría el costo del financiamiento, uno de los factores principales para motorizar las ventas, y por otro lado, le quitaría atractivo a invertir en instrumentos financieros como Lebacs o plazos fijos.

Durante el año que pasó, esos instrumentos financieros fueron refugios efectivos para los ahorristas contra la inflación, lo que hizo que muchos optaran por ahorrar antes que por consumir. Si esa ecuación se revierte por una baja en las tasas, el ahorro perderá atractivo frente al consumo, especialmente de bienes durables, y el rubro automotor sería uno de los principales beneficiados.

Aquí el temor en el sector es que el dólar aumente por encima de lo esperado, lo que tendría dos efectos negativos: elevaría los costos –ya que incluso los autos de fabricación nacional tienen un alto componente de partes importadas- y tentaría a los ahorristas que siempre se muestran dispuestos a confiar en la solvencia de la moneda estadounidense.

Por el lado del comercio de motos, el panorama también es de optimismo. El crecimiento interanual (2016/2017) en ventas para este sector en Misiones fue de más de 45 por ciento, impulsado en buena medida por la recuperación del crédito. Al igual que los concesionarios de autos, los vendedores de motos esperan seguir creciendo en 2018 de la mano del abaratamiento del crédito y de un factor que resulta determinante para este rubro: el encarecimiento del valor relativo del transporte público.

La política de reducción progresiva de los subsidios al transporte que viene aplicando el Gobierno nacional genera expectativas entre los comerciantes de las dos ruedas. Saben que si pueden ofrecer un plan de pagos que se acerque a lo que gasta un asalariado para moverse en colectivo durante todo el mes, tendrán un boom de ventas asegurado.

Balance 2017

Según los empresarios del sector, las explicaciones para entender por qué la venta de autos y motos creció por encima de casi todos los demás rubros, debería buscarse en las políticas de precios que llevaron adelante las automotrices, en la reducción de impuestos internos y en una mayor apertura para importar.

La caída de la demanda interna de Brasil, el principal socio de Argentina en el sector automotriz tanto en importaciones como exportaciones, obligó a las fábricas a intentar colocar en Argentina los autos que no podía vender en Brasil. De allí que durante todo el año se hayan ofrecido bonos y promociones con beneficios considerables y que los precios hayan aumentado menos que la inflación.

Tener precios relativamente estables fue clave. Luego de períodos con incrementos de entre 30% al 50% -tal como sucedió entre 2014 y 2016- tener un mercado con una suba del 15% en promedio fue un gran aliciente.

Al comparar los valores de diciembre 2017 con los del mismo mes de 2016, se observan unidades que aumentaron menos de un dígito, incluso en modelos muy demandados, frente a una inflación que acumuló casi 25%.

Un caso es el de Toyota Etios, que aumentó solo 9%, mientras que más comercializado del mercado, el Gol Trendline, registró un incremento de 19%. Otras modelos de Volkswagen también corrieron atrás de la inflación, como el Voyage que aumentó 18% y el Vento que apenas se incrementó un 10%.

En Chevrolet las subas fueron similares. En el caso de Onix, su modelo de entrada de gama, la versión Joy base, repuntó 16% y el Cruze -producto estrella fabricado en Argentina en la provincia de Santa Fe- aumentó 18%.

En Ford, las subas también oscilaron entre el 16% y el 18%. En el caso del Fiesta, renovado hace pocos días, su incremento ha sido del 16%. El Focus, sedán para la categoría mediana, mostró un alza del 18%.

Algo parecido ocurrió con los modelos de Renault, el Sandero, que pelea el podio de los más vendidos, se incrementó 12%. En un segmento superior aparece el Fluence, que se incrementó 17%.

El mismo tipo de subas se registraron en Fiat: el Mobi, 15% y el Línea un 16% (de $352.000 a $424.000).

En Peugeot los ajustes fueron aún menores: 12% para el 208 y 14% en el caso del 408.

Citroën y Toyota fueron las que mostraron las subas más moderadas. El C3 solo aumentó 6% y  el C4 Lounge, un 11%, mientras que el Corolla subió 12%.



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