La Nación pretende que la nueva ley 25.080 incentive la forestación con criterios estratégicos y beneficie también a industriales

La Nación pretende que la nueva ley 25.080 incentive la forestación con criterios estratégicos y beneficie también a industriales

La subsecretaria de Desarrollo Forestal de la Nación, Lucrecia Santinoni, afirmó que están trabajando en la prórroga de la Ley de Promoción de Bosques Cultivados (25.080) y pretenden incorporar modificaciones que irían en dos sentidos: incorporar criterios de priorización que respondan a indicadores estratégicos a la hora de financiar planes de forestación e incorporar algún tipo de incentivo para el eslabón industrial.

“Estamos trabajando en la prórroga de la ley 25.080 entendemos que es una posibilidad enorme para incorporar modificaciones para que sea más eficiente, más efectiva y que tenga mayor alcance. Hicimos una evaluación muy crítica y pormenorizada de los resultados que tenemos hasta ahora”, indicó la funcionaria quien disertó ayer en el seminario de conferencias que se desarrolla en paralelo a la Feria Forestal Argentina y participará mañana a de apertura del oficial del evento.

La mencionada ley fue sancionada hace casi 20 años y prorrogada por última vez en 2009. La vigencia de esa prórroga vence el último día de 2018 y buena parte de los principales actores del sector forestoindustrial vienen planteando la necesidad de avanzar cuanto antes en una nueva extensión por diez años más, aunque también hay voces en contra de esa posibilidad.

Santinoni afirmó que vienen trabajando en forma conjunta con el sector privado y con instituciones del conocimiento en un proyecto de prórroga que, anticipó, incluiría modificaciones. Señaló que uno de los ejes sobre los que se está trabajando apunta a que la ley sirva no solo para ampliar la superficie implantada, sino también para incentivar que las forestaciones respondan a criterios estratégicos.

Explicó que la ley actual no prevé ningún tipo de prioridad entre los planes que se presentan, sino que todos los que cumplen con los requisitos técnicos, se autorizan y luego se pagan. La nueva ley incorporaría indicadores estratégicos por cuenca productiva y priorizaría el pago de aquellos planes que se ajusten a esos indicadores. “Buscamos que haya criterios de priorización conforme a las aptitudes y a indicadores estratégicos de cada región. Misiones tiene la capacidad de producir madera para determinados destinos, eso va a determinar qué tipo de productos rankeará primero y Córdoba tiene otra aptitud otra posibilidad. Pretendemos que forestar no sea solamente para ampliar la superficie implantada sino que se sigan criterios estratégicos que ordenen la actividad”, indicó.

Advirtió que uno de los cuestionamientos que enfrenta una eventual prórroga de la Ley 25.080 es que el sector arrastra desde hace varios años un escenario de sobreoferta de materia prima – según datos oficiales Misiones aprovecha menos de la mitad de la madera que generan sus bosques cultivados- contexto poco favorable para plantear la extensión de una ley cuyo principal objetivo es promocionar a través de subsidios y beneficios fiscales la generación de materia prima.

Santinoni indicó que ese planteo es válido en el corto plazo, pero que si se piensa en un desarrollo de largo plazo y se proyecta a un sector en crecimiento, resulta indispensable partir de una base forestal capaz de suministrar una buena cantidad de materia prima.

La funcionaria reconoció empero, hay un importante volumen de materia prima que no se está aprovechando y que resulta imperioso dinamizar la industria para incrementar la demanda de madera y aclaró que para cumplir con ese objetivo se analiza que la nueva 25.080 incorpore también beneficios para el eslabón industrial.

Pagos en regla

Respecto a la operatoria de la ley de bosques implantados, aseguró que “no están atrasados los pagos” en relación a las partidas presupuestarias disponibles, aunque reconoció que el dinero presupuestado para todo 2017 ya se terminó y hasta ahora se pagaron de manera efectiva el 70 por ciento de los planes aprobados.

La posibilidad de que se siga pagando este año dependerá de que la Nación asigne un refuerzo presupuestario, cosa que la propia funcionaria reconoció poco probable. Aclaró que tampoco está definido si el año próximo se incrementará el presupuesto para pago de planes forestales.



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