Corrientes: una niña murió al recibir una brutal patada de un caballo

Corrientes: una niña murió al recibir una brutal patada de un caballo

Ocurrió en el barrio La Olla de la capital correntina. La pequeña jugaba en la vereda y un equino le propinó un golpe en la cabeza. La trasladaron al Hospital Pediátrico, pero ingresó al centro de salud ya sin vida.

Una niña de 4 años mu­rió tras re­ci­bir una bes­tial pa­ta­da de un equi­no que es­ta­ba suel­to en la vía pública. El lamentable hecho ocurrió en el barrio capitalino La Olla.

A las 10:30, per­so­nal de la co­mi­sa­ría Vi­gé­si­ma Pri­me­ra to­mó co­no­ci­mien­to a tra­vés de un lla­ma­do al ser­vi­cio de Emer­gen­cias 911, que en un ba­rrio ubi­ca­do en el Su­res­te de es­ta ciu­dad, una ni­ña fue gol­pe­a­da en la zo­na de la ca­be­za por un ca­ba­llo y “que­dó ti­ra­da in­cons­cien­te” en la ca­lle.
Fue en­ton­ces que los uni­for­ma­dos lle­ga­ron has­ta un pa­si­llo, fren­te al Sa­lón de Usos Múl­ti­ples (SUM) del ba­rrio La Olla.
La pe­que­ña de nom­bre Va­len­ti­na es­ta­ba des­ma­ya­da. A su al­re­de­dor es­ta­ban los ve­ci­nos quie­nes fue­ron los que la so­co­rrie­ron en pri­mer lu­gar. “Tes­ti­gos con­ta­ron que su ma­dre fue has­ta un ca­je­ro y ella (la ni­ña) que­dó ju­gan­do en la ve­re­da” di­jo a épo­ca una voz ofi­cial.
“En un mo­men­to da­do se acer­có ha­cia un ca­ba­llo que es­ta­ba suel­to en la vía pú­bli­ca y ha­bría in­ten­ta­do to­car­lo. Fue en­ton­ces que el ani­mal le pro­pi­nó el gol­pe” agre­gó.
Va­len­ti­na re­ci­bió los pri­me­ros au­xi­lios por par­te de los efec­ti­vos, mien­tras aguar­da­ban la lle­ga­da de la am­bu­lan­cia.
Lue­go fue tras­la­da­da de ur­gen­cia al Hos­pi­tal Pe­diá­tri­co Juan Pa­blo II.
En el ca­mi­no, los pro­fe­sio­na­les mé­di­cos in­ten­ta­ron es­ta­bi­li­zar­la pe­ro al in­gre­sar al cen­tro de sa­lud, la pe­que­ña fa­lle­ció.
“Los mé­di­cos que la re­ci­bie­ron ya na­da pu­die­ron ha­cer por sal­var su vi­da” con­ta­ron a es­te me­dio, “ya que el gol­pe fue en la zo­na de la sien de­re­cha” se­ña­la­ron.

Cé­sar con­tó que “ha­ce unos años pa­só al­go si­mi­lar con un so­bri­no; un ca­ba­llo des­bo­ca­do lo atro­pe­lló en la ca­lle cuan­do se di­ri­gía a la es­cue­la y ter­mi­nó in­ter­na­do, con pér­di­da de co­no­ci­mien­to, pe­ro el mu­ni­ci­pio si­gue de­vol­vien­do los ani­ma­les a sus pro­pie­ta­rios sin nin­gu­na san­ción”.
Por otra par­te, Li­dia se­ña­ló que en el ba­rrio don­de ha­bi­ta, ex Ae­ro Club, es ha­bi­tual que los ani­ma­les se ali­men­ten en una pla­za, “to­dos los dí­as hay ca­ba­llos suel­tos. Lle­gué a con­tar ocho ca­ba­llos un dí­a. Des­pués vie­nen los due­ños en mo­to” se la­men­tó.
Otra de las lec­to­ras de dia­rio­e­po­ca.com, iden­ti­fi­ca­da co­mo Ro, es­cri­bió “es­pe­ro que lo im­pu­ten por ho­mi­ci­dio al ca­rre­ro … que lar­ga a la ca­lle al po­bre ca­ba­llo pa­ra que se re­bus­que co­mi­da en la ba­su­ra”. Da­rio, por su par­te, en­tien­de que “no tie­nen que ver­se ani­ma­les equi­nos suel­tos en la ciu­dad” y en­vió los pé­sa­mes a la fa­mi­lia de Va­len­ti­na.

 

Fuente: Diario época



Quizás tambien le interese...

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE