Elecciones 2017: Alinearse para pertenecer o diferenciarse para mantener la independencia

Elecciones 2017: Alinearse para pertenecer o diferenciarse para mantener la independencia

La campaña electoral que finalizó el jueves dejó en claro que el cimbronazo que significó el triunfo de Mauricio Macri y la derrota del kirchnerismo en 2015 cambió la manera de hacer proselitismo en todo el país. Lejos de los discursos de barricada, los candidatos buscaron evitar el tono agresivo, apelaron más al contacto directo con individuos que al discurso a las masas desde el atril, buscaron comunicar más desde lo emotivo que desde lo ideológico y prefirieron contar historias de vida antes que desarrollar conceptos abstractos.

Hasta Cristina, que durante sus ocho años de gobierno eligió la confrontación como modo de hacer política, adoptó maneras más moderadas y cultivó un perfil más llano, más cercano a la gente.

Esta forma diferente de proselistismo, que responde a las demandas de un pueblo que se hartó de confrontaciones estériles, también marcó el tono general de la campaña en Misiones, en gran medida porque encuentra coincidencias con la impronta de cordialidad y humildad que caracterizan al gobernador Hugo Passalacqua y con la relación de muto respeto que supieron construir las administraciones nacional y provincial, a pesar de las diferencias políticas que existen entre Cambiemos y la Renovación.

El Gobierno provincial planteó una campaña austera –casi no se vieron carteles o pasacalles que promocionen a los candidatos renovadores- centrada en la gestión de Passalacqua y en la estabilidad alcanzada gracias a las gestiones de sus antecesores Carlos Rovira y Maurice Closs. La estrategia en este caso fue mostrar logros de gobierno antes que discursos programáticos, destacar las virtudes propias antes que apelar al recurso de la chicana.

¿Pertenecer tiene sus beneficios?

A diferencia de lo que ocurrió en otras jurisdicciones, en Misiones el tono cordial no se confundió con la banalidad y evitar la confrontación no implicó ocultar diferencias.

En un marco alejado de la crispación, todas las fuerzas que disputarán las elecciones el domingo consiguieron explicitar un mensaje político y explicar sus razones a la hora de pedir el voto.

Cambiemos bajó un mensaje lineal en el cual la adhesión directa y la cercanía al Gobierno nacional son los principales argumentos. La idea que pretendieron transmitir es que pertenecer al mismo espacio que el presidente tiene sus beneficios. Humberto Schiavoni y Luis Pastori, cabezas de las listas de ese frente, se mostraron durante toda la campaña como dirigentes con llegada directa a los funcionarios de primera línea del equipo de Macri y plantearon que eso los convertiría en los más indicados para representar a Misiones en el Congreso.

Schiavoni refuerza la idea al recordar constantemente que tiene una historia dentro del Pro que se remonta a los albores de esa fuerza y que ello lo llevó a ocupar actualmente la presidencia de ese partido a escala nacional. Según esta línea argumental, la afinidad con el presidente y su gabinete de ministros otorgaría a los candidatos de Cambiemos ventajas a la hora de gestionar ante el gobierno central.

Testimonio de esa relación fue la presencia del ministro del Interior Rogelio Frigerio el jueves en Eldorado, durante el acto de cierre de campaña de Cambiemos en Misiones, lo que hizo que ese fuera el acto el más importante en términos de presencia de funcionarios nacionales fuera de CABA y Buenos Aires. “Humberto acompaña al presidente desde siempre. Está preocupado por Misiones, es el hombre que tiene línea directa con Macri”, dijo Frigerio.

Sin embargo esa cercanía con la Nación que es planteada como la principal virtud por los candidatos de los globos amarillos, es señalada como una desventaja desde las demás fuerzas. La relación directa de afinidad con el Gobierno de Macri genera dudas respecto a qué posturas defenderían hombres como Pastori o Schiavoni cuando haya que resolver conflictos de intereses entre la Nación y la Provincia, cuando deban enfrentarse ante la disyuntiva de defender a los misioneros o acatar el mandato partidario.

Un ejemplo de ello se dio en julio, cuando los legisladores misioneros de Cambiemos votaron en contra de un pedido de emergencia agropecuaria para los productores de la provincia, en línea con lo que pidió el partido y en contra de que votaron los demás misioneros.

La ausencia de una reglamentación para el artículo 10 de la Ley Pyme, a más de un año y medio de su sanción, es otro elemento que juega en contra de los argumentos que expone Cambiemos. Cuando se debatía el proyecto, los diputados Luis Pastori y Alex Ziegler celebraron con bombos y platillos la inclusión de ese artículo que faculta al Ejecutivo nacional a otorgar beneficios fiscales a empresas de zonas de frontera, como un logro alcanzado por los diputados misioneros de Cambiemos gracias a la pertenencia a ese espacio político. Pero luego el artículo no fue reglamentado y los beneficios que prometía, nunca llegaron.

Oposición cordial pero firme

Mientras Cambiemos propone alineamiento directo, la Renovación defiende su idea de construir un espacio con identidad propia, independiente a cualquier fuerza nacional y propone sostener una relación de mutuo respeto con el Gobierno nacional, buscando acuerdos que beneficien a los misioneros pero sin resignar firmeza a la hora de plantarse cuando la situación lo demande.

Siguiendo la consigna planteada por el gobernador en su primer discurso frente a la Legislatura, cuando ofreció a la Nación gobernabilidad a cambio de gobernabilidad, Passalacqua y Macri supieron construir una relación cordial y productiva que fue destacada por ambos mandatarios en muchas oportunidades.

Esa relación permitió el trabajo mancomunado de funcionarios nacionales y provinciales y el desarrollo en territorio misionero de acciones que requieren de la participación de ambas esferas de gobierno, como las relacionadas al combate al narcotráfico y a la ejecución de diferentes programas, pero no impidió la consolidación de la una identidad misionerista que se refleja en actos políticos como la conformación de un bloque propio en el Congreso.

Esta diferencia de concepto que separa a las dos fuerzas con mayor intención de voto en Misiones cobra especial relevancia ante un contexto nacional marcado por un gobierno central con confesadas preferencias por la ciudad y la provincia de Buenos Aires y por un Congreso en el que ninguna fuerza puede ostentar la mayoría.

El hecho de que la Nación tenga interés en sostener la gestión de Vidal en Buenos Aires y la de Larreta en CABA, permite anticipar un futuro no ajeno de pujas de intereses entre estas tres jurisdicciones y el resto de las provincias, mientras que un Legislativo dividido establece las condiciones ideales para que el Congreso –especialmente el Senado- sea el escenario en el que se resuelvan esas disputas.

De allí la importancia de las elecciones, primero las del domingo y luego las de octubre, porque definirán de qué lado se ubicarán los legisladores misioneros a la hora de resolver estos conflictos de intereses.  

El cierre de campaña renovador tuvo al candidato a senador Maurice Closs como principal orador, acompañado por el primer candidato a diputado nacional, Ricardo Wellbach. Durante la corta campaña, el exgobernador se mostró como uno de los opositores más firmes al gobierno nacional dentro de la renovación.

Durante su alocución, Closs consideró que el principal riesgo de un eventual triunfo de Cambiemos en octubre es la posibilidad de que se concretara una hipotética reforma previsional que elevaría a 70 años la edad jubilatoria para los hombres y a 65 para las mujeres.

Centro y periferia

La preferencia de Macri por Buenos Aires se explica porque en Cambiemos entienden que una buena gestión de Eugenia Vidal sería el camino más directo para un segundo mandato presidencial y para terminar con las aspiraciones del kirchnerismo o de cualquier otra forma de peronismo tanto en esa provincia cuanto en la Nación.

Pero hacer un buen gobierno en una provincia tan grande, tan poblada y con déficits estructurales y sociales tan notorios, requeriría mucha inversión. El premio es grande, pero la apuesta es arriesgada.

Frente tamaña necesidad de recursos combinada con una política monetaria dura, desde el resto de las provincias temen que el dinero para apuntalar la gestión de Vidal salga de sus bolsillos. Lo que era sospecha pasó a ser certeza hace poco más de una semana, cuando Macri salió a respaldar públicamente el planteo formulado por la gestión de Vidal ante la Corte Suprema para declarar inconstitucional el tope al Fondo del Conurbano.

Para ahorrar explicaciones técnicas que demandarían varias páginas, basta decir que si el tribunal supremo diera curso a lo que pide Vidal con el respaldo de Macri, se produciría una enorme transferencia de recursos de las provincias a Buenos Aires. Misiones, por ejemplo, dejaría de percibir entre 3.000 y 4.000 millones de pesos de coparticipación que irían a parar a las arcas bonaerenses.

Frente a esa posibilidad, Misiones planteó su firme rechazo y el gobernador Hugo Passalacqua participó de reuniones con varios de sus pares de las que surgieron pronunciamientos en contra de la posibilidad de que el dinero para Buenos Aires salga de lo que habitualmente reciben las demás provincias. En respuesta a la acción de Buenos Aires, el gobierno de Misiones también recurrió a la Justicia en defensa de sus intereses.

La mayoría de los gobernadores reconocen la necesidad de ampliar el Fondo del Conurbano, pero pretenden que la solución llegue por vía política, no a través de la justicia. Si logran imponer esa idea, el Congreso sería el terreno en el que se debatiría el tema y entre los legisladores que lo tratarían se contarían los que resultaren electos en Misiones en octubre.

Oposición pura y dura

Sin la responsabilidad de gobernar en ningún territorio o de representar al partido que gobierna a escala nacional, las demás fuerzas que disputan las elecciones del domingo se ubican en la vereda de enfrente, tanto de la Provincia cuanto de la Nación.

El Frente Avancemos, compuesto por los camioneros Velázquez, los radicales disidentes de Vanguardia Radical, Trabajo y Progreso y el Partido Socialista, cerró su campaña con una caminata que se realizó en distintos puntos de la provincia. Adolfo Velázquez, el precandidato a senador del espacio, repartió críticas contra el Gobierno provincial, al que consideró responsable en parte por el mal momento del agro y contra el Gobierno nacional al que cuestionó la falta de respuesta ante los reclamos de Misiones por las asimetrías de frontera.

Hasta el jueves hablaron los candidatos y ahora solo resta escuchar la voz del pueblo. Más de 900 mil misioneros deberán expresarse en una elección que será la antesala de los comicios generales de octubre, que no solo se tratará de elegir senadores, diputados y concejales, sino también de marcar el rumbo de cara a 2019.



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