Eldorado: Desde El Fundador defienden la importación de fenólicos y aseguran que son las reglas del mercado actual

La lucha de la Amayadap (Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná) por fomentar el uso de la madera en la construcción de la obra pública se reavivó este fin de semana, tras la controversia por falsas denuncias en las redes sociales provocada por sectores políticos que hicieron circular la versión de una “compra de madera de Brasil para la construcción de una obra por parte del IPLYC”, organismo del Estado Provincial, cuando la misma fue realizada bajo la modalidad habitual por medio de la constructora a cargo de la obra y a través de una firma proveedora de Eldorado, El Fundador. (Ver noticias relacionadas)

 

El propietario de la empresa eldoradense, Ernesto Reig, dialogó con ArgentinaForestal.com y se defendió de las críticas recibidas por ser el “importador” de la mercadería de fenólicos de origen de una marca brasileña Miraluz y que cumple con rigurosos estándares de calidad y certificación internacional .

 

“El producto entregado eran placas de Fenólico Film Miraluz de 13 mm (de dos caras), que fue el requerimiento de mi cliente. Se trata de una mercadería de primerísima calidad, de madera nativa, que cumple con un estándar internacional de calidad y, que entiendo, no hay ninguna fábrica que pueda hacer esto en la Argentina, considerando su proceso industrializado, por la madera nativa que se utiliza y el volumen de la demanda. Es un producto que reúne todas las condiciones de normas de calidad que se requiere para una obra del nivel constructivo como el solicitado para la torre del IPLYC”, sostuvo en el inicio de la entrevista el empresario.

 

La controversia se da entre los mismos madereros, ya que el  vicepresidente de la Amayadap, Román Queiroz, afirma que “no es real que no se pueda fabricar este producto en el país, lo hacemos y de muchísima mejor calidad que muchos de origen brasileño”, refutó. “De todas maneras, el tema que hay que profundizar es en encontrar soluciones con medidas que fomenten el uso de la madera en la obra pública, hacer modificaciones en los pliegos de las licitaciones con normativas que exijan la compra de madera de origen de la producción misionera. Este es el foco de nuestro problema y es en lo que tenemos que juntarnos para solucionar”,  indicó.

 

Consideró que “la empresa proveedora puede estar en la provincia, pero si solo es importadora o comercializadora  (como es el caso de la firma El Fundador),  finalmente por costos más bajos y apertura a las importaciones, terminan favoreciendo el ingreso de productos de Brasil, y el dinero de los misioneros se va de la provincia”, analizó el directivo.

 

Reglas del mercado

Pero el fondo de la cuestión para Eduardo Reig, sin embargo, es que “no está prohibida la importación en el país, ni en la provincia, y en el caso de los fenólicos hay verdades que decir. Coama Sudamérica también importa de Brasil cuando uno de sus clientes requiere un material que no tiene disponible en la provincia, y no está mal, porque no está prohibido. Coincido en la lucha por el reclamo de modificar los requisitos de los pliegos de licitación para garantizar la compra de la madera misionera o más cupos a las importaciones, me dedico a la comercialización en general, importo desde el año 2008. Todo lo que se haga me favorece como empresario. Lo que no me parece es que se confunda a la sociedad, no somos contrabandistas, somos importadores y tratamos de adecuarnos desde hace casi 10 años a los cambios del mercado como todo el mundo, siendo eficientes y competitivos”, dijo Reig.

 

El Fundador importa productos de madera de Brasil y países de Europa. “Tengo siempre la carga autorizada, nunca deje de importar desde que inicie esta actividad. En la actualidad, tengo en espera 80 cargas, van entrando una por semana para responder a mis clientes. Mi empresa está con todo en regla para operar, con las gestiones realizadas ante la Secretaria de Comercio de la Nación que me autoriza las LNA (Licencias No Automáticas) para la importación, siempre solicitando todo con anticipación para cumplir con los tiempos de mis clientes o disponer en stock. No está prohibido importar en el país, y eso quiero remarcar porque me parece que hay que aclararle a la sociedad, aún no salgo de mi asombro de todo lo que se dijo en redes sociales el fin de semana por este tema, fue realmente un ataque injustificado”, indicó el propietario de El Fundador.

Asimismo, se mostró solidario con el reclamo del sector maderero de Misiones que “desde hace tiempo viene luchando para frenar las importaciones y espero que avancen, pero no hay que confundir a la sociedad”, recalcó.

 

Por otra parte, el empresario confirmó que se desvinculó de la Amayadap hace unos meses por no sentirse representando en las gestiones que consideraba debían plantearse en defensa del forestador desde el gremio empresario. “Soy productor forestal e importador, no industrial. De un tiempo a esta parte, sentía que no había unidad para plantear los problemas de la plantación forestal, una actividad que tiene mucha presión y poca contraprestación por parte del Estado. Por eso me retiré, después de casi 25 años de ser parte activa de la gestión de la cámara maderera. Es triste, pero es lo que pasa. Pero no tengo ningún problema con nadie, solo estoy buscando un espacio donde se representen mis intereses. Solo no se puede”, dijo Reig.

 

De esta forma, el importador de madera se mostró sorprendido por la repercusión del tema y, fundamentalmente por las críticas recibidas, ya “trabajamos en el marco de la ley, y hasta que no cambien las condiciones, no tengo nada de que ocultarme. Menos aún si el producto que requiere el cliente es de primerísima  calidad, algo que no abunda en el mercado local, ni por calidad ni por el volumen que se requiere”, aseveró.

Por otra parte, contradijo también al dirigente de Amayadap sobre el concepto de que logra ser proveedor por importar madera a precios más bajos. “Al contrario, los materiales fenólicos de Miraluz son más caros de los que se venden en la región, por su calidad, casi el doble o más se diferencia en precio.  La realidad es que en el país hay una demanda de este producto de más de 14 mil metros cúbicos en promedio, y no se producen más de 8 mil m3, hay un desfasaje entre la oferta y la demanda, y se necesita la importación, no estamos cerrados a importar, por eso la Nación lo sigue autorizando. De todas maneras, no le tenemos miedo a las restricciones, cuando se apliquen nos adecuaremos seguramente. Es más, volver a exportar para mí sería fantástico, pero no se dan las condiciones”, concluyó Reig.

 

Defender la compra en Misiones

Finalmente, Román Queiroz admitió que importa fenólicos de Brasil, “pero muy poco, un equipo por mes de 40 m3 , y esto es más por estrategia de mantener determinados clientes que no vamos a regalar al mercado. Si estas son las reglas hay que adecuarse. Pero esto no implica que desde Coama no sigamos en pie luchando para frenar las importaciones. Hoy importamos porque antes de que se abran las importaciones teníamos un mercado de 2.500 m3 por mes, esto se redujo a 1000 m3 por mes. Es decir, hemos perdido mercado ya que por precio no podemos vender más. Pero la lucha es defender la industria local y la compra de madera en Misiones”, aclaró finalmente el empresario.

 

 

Por Patricia Escobar 

 

 

 

 



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