Del Janssen a Europa, profesional misionero desarrolla la instalación de microcentrales hidroeléctricas entre la India y China

 

Hugo Erhard nació en Posadas, Misiones, y terminó el secundario en el Instituto Politécnico Beato Arnoldo Janssen  en 1991 como Técnico Electrónico. En 2010 creó en Austria su propia empresa Erhard Automation, que  se especializa en la instalación de sistemas eléctricos y de automatización de micro y mini centrales hidroeléctricas.

 

Las microcentrales o microturbinas hidroeléctricas se diferencian de las llamadas represas, ya que su instalación puede o no tener una represa. Al ser “micro” son de poca potencia de generación de energía hídrica. La potencia máxima no está bien definida, pero en promedio sería hasta unos 100 KW. Las minicentrales van hasta algo más de 1000 KW.  Las bien llamadas represas sería Yaciretá, Urugua-í, Itaipú, por ejemplo, no así la conocida como el Saltito, en Oberá, o la conocida Chumey en Bhután.

 

Hoy, con 44 años de edad, el profesional misionero está instalado con su esposa e hijos en la ciudad de Figueres, a 120 kilómetros de Barcelona, España, desde donde atiende a clientes de todo el mundo, ya que tiene un excelente manejo de los idiomas (español, inglés, alemán, italiano y portugués). Viaja intensamente por los países europeos, pero admite que tiene añoranza por volver a la provincia y volcar todo su conocimiento. “Se extrañan los mates compartidos, las chipas, los asados y afectos, pero además hoy tengo experiencia, conocimiento, soy un apasionado en este tema. Estoy a disposición para aportar a los intereses de Misiones si se quisiera desarrollar microturbinas hidroeléctricas”, expresó inicialmente en la entrevista con ArgentinaForestal.com

En la provincia tiene dos hermanos, Roberto y Susana, además de sobrinos, primos y amigos.

Al terminar el secundario, Erhard decidió estudiar Ingeniería Electrónica por cinco años en Córdoba, pero por diversas razones no finalizó los estudios universitarios, hasta que finalmente – en 1999- se graduó en el Nivel Terciario de Electrónica del Janssen.

 

Pasó por experiencias de distintos rubros, iniciando la actividad laboral desde épocas de universitario hasta el 2003. Aprendió de electrónica para videojuegos (máquinas de casino), microcontroladores, electromedicina, hasta mantenimiento como también de automatización industrial, neumática, hidráulica, reparación de motores eléctricos, generadores, transformadores, para finalizar con un trabajo estable en el equipo de mantenimiento de la planta de MDFde Puerto Piray, en la ex Alto Paraná SA.

 

AbueloHumbertoErhard

La inspiración para emigrar a Austria. El abuelo Humberto Erhard junto a su nieto Hugo, a los 4 años.

 

“Pero en 2003, un poco por la situación de la Argentina de ese momento, pero más que nada movido por volver a la tierra de mi abuelo paterno Humberto Erhard (nació en 1913 y emigró a la Argentina), me instalé en Austria donde pronto conseguí trabajo en la firma Leitner –una conocida fábrica de teleféricos, máquinas para pistas de nueve, especializada en aerosillas-, pero fue en Italia, muy cerca de la frontera con Austria. Allí estuve cableando los tableros eléctricos para teleféricos en taller por un año. Ya en 2004 nos mudamos con mi familia (su esposa con los dos niños) definitivamente a Austria”, relató Erhard.

 

El camino no fue sencillo. Finalmente instalado, inicialmente consiguió trabajo durante tres meses en un McDonalds. Luego  encontró un espacio para desarrollar su profesión y por casi dos años su trabajo fue configurar sistemas de control para equipamientos de una conocida empresa local dedicada a calefacción, ventilación y refrigeración, hasta que fue creciendo en experiencia y la vida lo llevó a crear su propia firma Erhard Automation, ya consolidado en Austria.

 

En la actualidad, presta servicios en forma independiente y tiene en marcha el trabajo de restaurar la operación de la central hidroeléctrica Chumey de 1500 kW en la zona de Bumthang, Bhután (entre la India, Nepal,China y el Tibet).

 

La planta, que fue puesta en marcha  en 1989, ha tenido problemas operativos desde 2010 cuando una de las tres turbinas falló. En octubre de 2013 sólo una unidad estaba en servicio y la operación de la planta se detuvo por completo en enero de 2015 como consecuencia de una acumulación de fallas electromecánicas.

 

De esta manera, los trabajos de rehabilitación están siendo llevados a cabo por Erhard Automatización desde 2016, cuando comenzó el reacondicionamiento completo de la central  a mediados de marzo en virtud de un contrato de Us$ 2,4 millones adjudicado por la Corporación de Energía Bhután (BPC). El proyecto dará lugar a un aumento de la capacidad nominal de la planta de 1500 kW (3 unidades de 500 kW) a 1.737 kW (3 unidades 579 kW), así como su conversión a un funcionamiento totalmente automático, ya que la  rehabilitación también implicará la instalación de un sistema de automatización.

 

El trabajo de Erhard consiste en la sustitución de todos los equipos electromecánicos, incluyendo las turbinas, generadores, transformadores y paneles de control, así como algunas obras civiles incluyendo reparaciones de la toma de agua, el canal de agua y la cámara de carga, así como  la sala de máquinas. “Una nueva cámara de desagote también será construida”, agregó el profesional en la entrevista.

 

La compañía espera completar la reparación de la planta a finales de 2017 o comienzos de 2018.

 

Cuando está completamente rehabilitada la represa Chumey se espera que la central eléctrica pueda satisfacer la mayoría de las necesidades de suministro de energía de Bumthang, y así lograr reducir la dependencia de la red nacional.

 

“Como adicional, los ahorros debido a una menor compra de energía de la red nacional y la finalización de los gastos en reparación, la comunidad tendrá disponible un excedente para continuar con la mejora y mantenimiento de la microturbina hidroeléctrica”, agregó.

 

El mundo de las microturbinas hidroeléctricas

 

En la entrevista, el profesional misionero relató parte de su historia hasta llegar al proyecto de Bhután. “A partir de 2006 una serie de casualidades me llevaron a cambiar de trabajo y fue así como me introduje en la ingeniería y fabricación de las turbinas hidráulicas. Primero fue en Geppert  GmbH , una empresa de energía hidroeléctrica de Austria que fábrica las turbinas donde mi tarea estaba asignada al área eléctrica y de automatización de estas máquinas. Fue una excelente escuela; se instalaron muchos proyectos en Austria y en otros lugares de Europa como Italia, Alemania, Suiza, Grecia, incluso uno que se instaló en África (no viajé allí) y otro en Bhután. En esta  fábrica tenía completa libertad para la innovación y el trabajo, trataba directamente con los clientes y proveedores; fue así que ingresé un poco más en el mundo de los negocios, ya que siempre había estado solo en lo técnico”, relató Erhard.

 

“En 2010 me fui a Felder, firma que se dedica a la fabricación de máquinas para madera (sierras y demás) y mi tarea consistía en tratar de solucionar telefónicamente los problemas técnicos de los clientes, no importara en que lugar del planeta se encontraban. Algo totalmente aburrido, problemático, y para nada recomendable. Pero el saber idioma fue clave. Mi primer día de trabajo en Felder, se dieron una serie de casualidades que me llevaron a iniciar los trámites para darme de alta como autónomo. Trabajé tres meses en Felder y después continué mi camino en forma independiente”, indicó.

 

A partir de allí aplicó toda su experiencia en los proyectos que se le presentaban y fue consolidando la cartera de clientes en distintos países europeos para los servicios de asistencia técnica e instalación de nuevos proyectos. “En 2010 renové el sistema de control (PLC) de una usina en Bután (entre Asia y China). Pronto también llegó a oídos de algunos clientes de Geppert la noticia que prestaba servicio como autónomo, y empezaron a llamarme para que los pudiera atender como profesional en toda la asistencia técnica. Y también Geppert empezó a contratar mis servicios técnicos para sus clientes en forma tercerizada,  e incluso delegando algunos proyectos nuevos. Con el tiempo fue contactándome más gente por sugerencia de clientes; e incluso en ocasiones para proyectos no relacionados a las turbinas hidroeléctricas”, detalló con satisfacción.

 

Desde mayo de 2016, Erhard se encuentra radicado al norte de Barcelona, con su esposa (Paola Rissi) que nació en Corrientes y sus hijos,  Agustín y Victoria, mellizos (16) y posadeños,  Anna (12) y Matteo (9) nacidos en Austria.

 

La mudanza a  España se debe a la necesidad de experimentar nuevos cambios relacionados a motivos personales y sociales, pero el profesional  desde allí atiende a su cartera de clientes en cualquier parte del mundo. “América Latina tiene grandes oportunidades de desarrollo para el mercado de pequeñas turbinas hidroeléctricas, y Misiones en particular presenta todas las ventajas naturales por sus cursos de arroyos en los municipios del interior, donde hay déficit energético y estos proyectos son una alternativa a desarrollar”, expresó el profesional que tiene interés en volver a su tierra a volcar toda su experiencia en turbinas hidroeléctricas.

 

En general, hay un concepto social erróneo de relacionar la generación hidroeléctrica con represas cuando no tienen nada que ver, afirma Erhard.

 

Reflexionó que la electricidad se necesita cada vez más. “Esto es un hecho, y hay que generarla. ¿Pero cómo? Diesel es puro humo o la atómica, que es limpia, y barata, dejo una historia como Fukushima. Por lo tanto, hay que ir por el camino de la energía solar, que se está poniendo barata con el tiempo y es limpia. Pero también hay un gran potencial donde fluye agua, porque es allí donde hay energía. O la eólica, pero no es adecuada a cualquier lugar, e impacta en el paisaje. Muy interesante se presente el potencial de la biomasa forestal. Todo es lo que hay que definir. Todo depende de las políticas del Estado”, analiza Erhard.

 

Un ejemplo que funciona en Austria, es en Tirol, un estado que  tiene el tamaño de Tucumán, y existen unas 1.500 microcentrales hidroeléctricas. “Los privados pueden instalar su propia central y aportar al sistema. Son pequeñas centrales, pero la suma de ellas cuenta”, graficó el profesional.

 

En esta línea, sostuvo que a nivel global el futuro será la generación de energía hidroeléctrica, solar, y la eólica. “Todo desarrollo dependerá del lugar”, afirmó.

Por otra parte, remarcó la educación ambiental ya que los consumidores tenemos que tomar conciencia en el concepto de ahorrar energía.

 

América Latina y su potencial

 

Al ser consultado sobre el escenario en el mundo y en América Latina  para el mercado para pequeñas turbinas hidroeléctricas, Hugo Erhard respondió que “si bien no estoy constantemente leyendo las noticias al respecto y demás, pero me llegan comentarios desde contactos en el rubro. En primer lugar porque está mi principal cliente en Bhután.

 

En el caso de Geppert están trabajando comercialmente en captar clientes en Latino América. Un profesional argentino alemán se encuentra viajando en forma constante por Chile, Perú, Ecuador, Colombia, países donde desde hace algunos años el mercado hidroeléctrico despertó gran interés.

 

En lo personal, estoy analizando el mercado latinoamericano por el potencial que presenta en desarrollar proyectos a pequeña escala”, explicó.

Por otra parte, señaló que a partir de su propia experiencia, “lo que pude comprobar al actualizar  un sistema en Ecuador en el último año, fue que todo aún es muy político, lo que no permite avanzar de la manera que se podría si no hay entendimiento y decisión para desarrollar estos proyectos.

 

En Argentina parece que la situación es similar, el problema del derecho del uso del agua traba muchas veces las iniciativas, y este mismo problema existe en Austria, España y creo que en todos lados”, dijo.

 

Al tanto de los títulos de la prensa misionera donde dan cuenta del acuerdo firmado en los últimos meses entre el gobierno de la provincia y fabricantes chinos en usinas hidroeléctricas advirtió que habría que poner más atención a lo que sucede en el mercado global ya que la experiencia indica que no todo lo que desarrollen los chinos siempre es bueno. “Los fabricantes chinos no se destacan mucho que digamos en la calidad de sus productos en tema de microcentrales hidroeléctricas, según está demostrado en la experiencia del mercado. En mi caso, que estoy en el proyecto de reactivación de la microturbina hidroeléctrica Chumey, en la licitación para el proyecto se presentó también una empresa surcoreana, con una oferta unos 25 mil dólares más barata. Pero no ganaron la licitación porque las máquinas que ofrecían eran chinas. Tampoco la tecnología hindú es nada buena en este rubro, y de esto tengo experiencia porque lo veo cada vez que viajo a Bhután”, recomendó durante el reportaje.

 

“Hay experiencias de microturbinas sin embalsamiento, justamente eso es lo que más observé que resultó con éxito en mi trabajo. Creo que se puede aplicar perfectamente en Misiones esta experiencia”, aseveró el profesional.

 

 

Por Patricia Escobar 



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