ReconocimientoChachoMendoza

El misionero “Chacho” Mendoza, líder social de la Villa 31, recibió un reconocimiento por su labor con las escuelas rurales de 25 de Mayo

 

El cierre de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de la localidad de 25 de Mayo se realizó ayer con un emotivo reconocimiento para Héctor Ramón “ Chacho” Mendoza, un ciudadano misionero muy querido y con fuertes lazos con la comunidad educativa de la localidad, que tras 40 años de radicarse en Buenos Aires se ha convertido en la actualidad en un reconocido líder social de la Villa 31, la más polémica, populosa y visible de la ciudad porteña, cruzando la autopista Illia, donde en la actualidad habitan unas 60 mil personas.

 

Mendoza, oriundo de Aristóbulo del Valle, pero con familiares radicados desde  siempre en 25 de Mayo, a pesar de haber emigrado de muy chico de la provincia, nunca perdió el vínculo con su comunidad y “realiza una incansable labor a favor de las escuelas y población del Municipio de 25 de Mayo”, indicó en la entrevista con Misiones Online el intendente Omar Pedro Wdowin.

 

En la actualidad, el dirigente social está al frente de una cooperativa, una ONG, una flota de transporte, entre otras muchas actividades que realiza para dar trabajo genuino a la gente, ya que su lucha es lograr concretar el proyecto de urbanización de la Villa 31.

 

Pero sus múltiples actividades diarias no le impiden su vocación de servicio social, ya que su fuerte perfil solidario lo lleva a ocuparse de “devolver” de alguna manera a su tierra alegrías y satisfacciones por medio de los chicos de las escuelas rurales, por ejemplo. Desde hace varios años organiza con amigos de la Municipalidad de 25 Mayo y docentes de escuelas de la zona un viaje de paseo como premio para que los chicos humildes tengan la oportunidad de conocer “la Capital” del país, visitar las canchas de fútbol de sus equipos preferidos, pasear por museos y shopping, entretenerse y ser agasajados durante una semana que dura el recorrido.

 

En ese contexto, ayer el intendente de 25 de Mayo, Omar Pedro Wdowin, junto al diputado provincial Mario Lindemann y las autoridades del Concejo Deliberante, en presencia de docentes, alumnos y comunidad en general , entregaron una placa de reconocimiento a “Chacho” Mendoza, que asistió acompañado de sus familiares y amigos.

 

“Es una persona que siempre se acercó al municipio, su ayuda a las escuelas es constante, son cientos de chicos humildes de la colonia que tuvieron la posibilidad de viajar y conocer Buenos Aires gracias a las gestiones que realiza. Incluso llevó a miembros de la Comunidad Mbyá de la Aldea Tamanduá”, relató el intendente y agregó que “esta acción que lleva adelante es muy linda, es una actividad social y educativa que es inolvidable para los estudiantes y sus familias, por eso quisimos organizar este sencillo pero profundo reconocimiento a Mendoza”, expresó el jefe comunal.

 

La comunidad expresó su afecto por la actitud que Mendoza mantiene en el tiempo, “sin pedir nada, lleva adelante acciones muy importantes, realmente la actividad que coordina con los chicos es fabulosa. Desde la Municipalidad solamente nos encargamos de trasladar a los chicos hasta la terminal, después todo es agasajo para los niños, diversión y paseos”, explicó Wdowin.

 

Una vida dedicada al servicio social

 

“Chacho” Mendoza es un dirigente social reconocido en el ámbito político y medios nacionales por su lucha en la urbanización de la Villa 31. Además, preside la Asociación Civil Por el Futuro Los Chicos, dirige una cooperativa de trabajo con más de 400 personas, está a cargo de una flota de transporte donde maneja unas 250 trabajadores, entre otras múltiples actividades diarias que realiza para dar respuesta a la gente. Su vida estuvo siempre vinculada al servicio y la asistencia social.

Recientemente le diagnosticaron mal de Parkinson, transita una etapa estable de la enfermedad y se encuentra muy contenido por su esposa, familia y amigos, pero asegura que “trabajar para la gente, ver cómo puedo dar una mano para resolverles sus problemas, dar trabajo genuino, devolver al otro todo lo que esta vida me dio, es lo que me moviliza día a día, y es lo que me hace seguir adelante, ya que la gente todos los días me demuestra su cariño”, expresó en la entrevista  con Misiones Online el dirigente.

 ChachoMendoza

 

MOL: ¿Cuándo se fue a Buenos Aires desde Aristóbulo del Valle y cómo fueron sus inicios en la Villa 31?

Cuando tenía dos o tres años, hace más de 40 años. Nos instalamos con mi madre a Florencio Varela, en la zona sur de Buenos Aires, donde vivimos muchos años. Después, una de mis hermanas se fue a vivir a la Villa 31, y yo iba a visitarla los fines de semana, hasta que me fui quedando, involucrándome en los trabajos de asistencia social para los chicos, hacíamos chocolatadas, organizábamos actividades, etcétera.

Después vino la crisis del 89, donde había saqueos, y para que la Villa 31 no sea mal vista, fuimos a hablar  con los directivos de Cotto para que colaboraran con nosotros para que pudiéramos hacer la olla popular. Y así empezamos. Con ollas populares para más de 400 personas.

Hace  30 años atrás, en la Villa 31 eran unos 6.000 habitantes, hoy estamos superando las 60 mil personas. Ahora ya existe la Villa 31 Bis.

 

MOL:¿Cómo nació en Buenos Aires la Villa 31?

En 1930, en la década de la crisis del 29 de Europa, llegaron los inmigrantes y formaron en principio el barrio “Los tanos” en la zona de lo que hoy es la Villa 31. En esa época además estaban los ferrocarriles, el Mitre, San Martín, Belgrano, y de allí venían las personas desde Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Chaco, Misiones, todos venían a la gran ciudad. También los portuarios que no tenían donde comer. Entonces empezaron a armarse las famosas “ranchadas”, eran casitas precarias, donde venían para comer y refugiarse. Con el tiempo, fueron instalándose más casas, hasta que en 1977 (dictadura militar) fueron todos desalojados. Fue un volver a empezar, quedaron solo 43 familias, sin luz, sin agua, era una selva, marginados totales. En el 83 se formó de nuevo la Villa 31, y así que fue creciendo en el tiempo, con el asentamiento de bolivianos, peruanos, extranjeros en general. En el 94 aproximadamente se formó la Villa 31 Bis. Es decir, en toda la zona alcanzan las 60 mil personas que viven allí. , y por eso es tan importante avanzar con el proyecto de urbanización.

 

MOL:¿Cuál es la situación actual en la Villa 31?

Es preocupante, mucha marginalidad. Pensamos que colapsaría todo porque de 14 mil habitantes pasamos a 60 mil al 2017, sin agua potable, sin luz, sin instalaciones adecuadas de cloacas.

Si bien se está trabajando fuerte, mi gran lucha es avanzar por la urbanización de la Villa 31. Hoy tenemos el 100% de la villa asfaltada. Se están realizando obras de saneamiento, colocando caños nuevos, más  redes de agua potable, se están instalando más transformadores de energía para no tener problemas. Pero hay mucho por hacer.

Me considero un trabajador social y un luchador por la urbanización de la Villa. Soy delegado en varios espacios, pero el trabajo más conocido y representativo que hago es en la Villa 31.

 

MOL: Hay un prejuicio instalado sobre la gente de la Villa 31. En las provincias, muchas veces se plantea con preocupación que están emigrando a zonas urbanas de las ciudades de provincias, buscando espacios para vivir. ¿Cómo toma estas noticias que le llegan del interior, en el caso de Misiones?

 

El que llega a escucharme, capaz que no lo entienda. Pero como yo conozco a mi gente, sé de lo que hablo, y sé perfectamente que nadie se va a ir en bloque de la Villa 31 a Misiones, a vivir en un lugar donde no es su hábitat ni su costumbre. A  lo mejor un misionero, que vuelve de Buenos Aires buscando un lugar para su familia en su tierra, regresa.

Pero quédense tranquilos, porque mis hermanos de la Villa 31 no tienen ni siquiera idea de dónde esta Misiones. No voy a tapar el sol con las manos, la verdad es que están muy cómodos donde están, no pagan luz, agua, impuestos, tenemos todo cerca. Las provincias son complicadas para conseguir trabajo, no hay contención laboral. No van a ir a las provincias teniendo todo acá. Lo que hago por mi gente es darle trabajo genuino, porque es gente como cualquier otra que necesita trabajo para vivir.  Y para vivir mejor estoy luchando en lograr los servicios básicos que se necesitan con un proyecto de urbanización de la Villa 31.

 

 

MOL: Para ello necesita de apoyo político. ¿Cuál es tu relación con la política nacional y con la política misionera?

Con Misiones no tengo vínculo, sólo con mis amigos de toda la vida en 25 de Mayo, como el actual  diputado Mario Lindemann. Cero relaciones políticas con la Provincia.

Ahora, en el gobierno nacional actual tengo amigos y me siento parte de este cambio y de este proyecto. Soy amigo del Presidente Mauricio Macri, de la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, Eugenia Vidal, y de Horacio Rodríguez Larreta, como también de varios miembros de su equipo. Todos me conocen, nunca pedí nada, soy un votante más.

Hace un año que están en el gobierno, y yo sigo trabajando como todos los días, en mi ONG y mi cooperativa. Jamás fui a golpear la puerta para pedir un puesto de trabajo para mí o mis hijos. No es mi forma de ser.

Tampoco manejo Planes Trabajar, ni Planes Sociales, nunca lo hice. No tengo comedores, no arreo a la gente en un colectivo para cortar calles para reclamar. Creo que eso no soluciona nada. Con el tiempo me di cuenta, alguna vez lo hice, pero ya no. Con el diálogo se llegan a las soluciones, con un corte no. Yo gestiono todo lo que puedo, pero para dar trabajo genuino a la gente.

 

MOL: ¿Cuál es su conexión con Misiones?

 

A través de la Asociación Civil Por el Futuro, los Chicos, que llevo adelante con mis amigos Iván y Malena, mantengo mi vínculo con Misiones, que tiene por objetivo traer a la Capital a los chicos de las chacras, que de otra manera no podrían conocer . Ellos no conocen Posadas, ni la Costanera, ni Iguazú. Son chicos de la colonia que no conocen nada. Ellos durante el año venden pollos, rifas y demás, y juntan dinero para solventarse los gastos del pasaje, que le conseguimos con algunos descuentos de la CNRT de Posadas y otros organismos. Solamente tienen que llegar a la Terminal de  Retiro y a partir de ese momento son míos, donde les brindo  la estadía, la comida y el turismo, todo pago por 7 días. Se alojan en el Circuito TDK, que me cede el gobierno de  la ciudad de Buenos Aires.

 

Es importantísimo para mí poder hacer esta actividad para los chicos. Me llena de emoción, siendo misionero y pudiendo devolver de alguna manera todo lo que me dio la vida, ver como ellos disfrutan esa semana. Siempre digo que no hago donaciones, esto es devolución de todo lo que Dios me dio.

Esta actividad recreativa la realizamos todos los años con escuelas del interior, desde hace 7 años, no solo para Misiones sino también para otras provincias. De Misiones traemos a chicos de escuelas  rurales de 25 de mayo, como de las comunidades Mbyá de la Aldea Tamandúa. Las escuelas rurales  que viajan son designadas por el Concejo Deliberante, ya que son los que saben que necesidades tienen. Este año vinieron los chicos de la Escuela Santa Teresa y N°550 de 25 de Mayo.

 

Y realmente agradezco al medio por la entrevista, nunca conté lo que hago, pero cuando me propusieron la nota pensé que sería oportunidad de mostrar lo que hacemos y lo lindo que es, porque lo hago de corazón. Siempre tengo mucho trabajo, sin embargo, la semana que llega la delegación le dedico a pleno a los chicos, porque me llena el alma, me emociona, me hace bien.

Ahora disfrutaré unos días de vacaciones por 25 de Mayo, compartiendo con la familia y amigos que tengo en la provincia de Misiones.

 

 

Por Patricia Escobar 



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