Guardaparques recibieron armas para proteger el monte misionero

Guardaparques recibieron armas para proteger el monte misionero

Tras un proceso que duró varios años, por fin los guardaparques misioneros podrán portar armas en la defensa de los recursos naturales y su propia vida. El ministerio de Ecología les entregó armas cortas y largas que serán utilizadas para tareas disuasivas especialmente en las zonas norte y centro, donde se registra la mayor actividad de depredadores en el monte.
Se trata de siete pistolas Bersa 9mm y siete rifles Legend JW calibre 12 que serán distribuidos entre las patrullas que realizan las tareas de fiscalización en la selva misionera. No son pocos los encuentros peligrosos que se producen en el monte, hasta ahora siempre en desventaja para los guardaparques, mientras que los depredadores portan armas de grueso calibre y no dudan en utilizarlas. Por año se logra el decomiso de entre 25 y 30 armas en manos de cazadores.

La autorización del Registro Nacional de Armas para que los guardaparques puedan portar armas se concretó en julio del año pasado. Se le otorgó al Ministerio de Ecología el certificado de legítimo usuario colectivo para organismos oficiales de portación de armas, siendo Misiones la primera provincia del país en recibir este certificado. Desde entonces siguieron los cursos de capacitación y práctica de tiro, especialmente con la Policía de la Provincia, que, junto a la Gendarmería, acompaña a los guardaparques en los patrullajes en la selva.
“Esto marca un hito para nosotros los guardaparques. Para desarrollar la actividad como corresponde y minimizar los riesgos. Es algo que llevó mucho tiempo, que no fue sencillo. Se dijo que no había voluntad de entregar las armas, pero fue una decisión del Gobierno que el guardaparque como agente público pueda portar un arma”, indicó el jefe de Guardaparques.

El sistema de áreas protegidas tiene tres zonas, que ya tienen sus armeros. Las catorce armas irán a la zona centro y norte, donde mayores conflictos se presentan con los cazadores furtivos. Los guardaparques podrán utilizarlas únicamente en las tareas de control y fiscalización y seguir un riguroso protocolo de procedimiento ante un eventual contacto.
Jorge Bondar, coordinador del área de manejo de la reserva Yabotí, contó que la portación de armas fue una lucha que llevó más de dos décadas. Es una herramienta imprescindible para resguardar el bien jurídico más preciado, que es la vida del ser humano, además del bien natural que es del Estado.
Con 18 años de servicio, el guardaparque sostuvo que es difícil contar la cantidad de veces que se encontró con “novedades” dentro del monte. Las novedades son los cazadores furtivos, ante quienes tuvo situaciones que pusieron en peligro su propia vida.
La ministra de Ecología, Verónica Derna destacó el acompañamiento de la Policía de la provincia en cada operativo como también el de la Gendarmería Nacional, quienes realizan el soporte legal en cada procedimiento.



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