En un año y medio logró recolectar 1.200 toneladas de chatarras de las industrias en la zona norte

 

Claudio Almada, registrado a nivel nacional como Reciclador y administrador de la firma RMI Servicios Industriales, en Eldorado, incursiona desde hace dos años en el mercado incipiente de recolección, acopio y venta de chatarra. Recupera principalmente todo lo que sea metales como hierros y aluminio, acero inoxidable, plásticos, papel, cobre, y en menor medida residuos electrónicos. De esta manera, logra un saneamiento ambiental en la zona retirando estos equipos y materiales en desuso, y genera recursos económicos.

 

Almada aportó su experiencia en este rubro en el marco del 1er Seminario de Gestión, Valorización y Desafíos para los Residuos Electrónicos que se realizó en agosto en Posadas. Se definió como el típico “chatarrero”, el que realiza el trabajo de recolectar, acopiar, clasificar y vender estos residuos.

Explicó cual es la realidad con la que cotidianamente se encuentra en la actividad, describió el funcionamiento en el contexto de las reglamentaciones y normativas vigentes en el país y analizó otros aspectos de los cuales aún se carece para gestionar de la mejor manera.

 

“Estoy vinculado a la industria desde hace varios años en la provincia y soy cliente de varias empresas industriales de la zona norte que son generadoras de residuos. Trabajando dentro del servicio empleado, observé la necesidad de dar una solución a la generación de los residuos que normalmente se generan dentro de las plantas industriales. A partir de eso, decidí ocuparme del tema, me presenté a una licitación, la gané, y fue cuando empecé a ver un mundo que hace unos años era totalmente desconocido para mí”, relató.

 

Fue así que en la actualidad adquirió experiencia en el rubro de recolección de chatarras, realizando esta tarea en forma rutinaria y directa desde las plantas industriales a un centro de acopio propio. “Mi trabajo es lidiar en forma cotidiana en la primera línea de la clasificación trozos de hierros y metales que quedan en desuso, retirar todo lo que sea generación de residuos, desde la extracción, clasificación y separación para la posterior venta”, dijo.

 

De esta manera, desde hace casi dos años se encuentran desarrollando este nuevo negocio, cumpliendo una función de trasladar la chatarra clasificada: “puede ser hierros, acero inoxidables, aluminios, plásticos, residuos industriales (cadenas, tubos, caños, cilindros) y distintos tipos de materiales que son retirados con un camión. Esos materiales se llevan a un predio propio donde los clasifico, la mayoría es reutilizado por industrias de menor tamaño (aserraderos, ladrilleros, oleros, entre otras industrias, etcétera). La realidad es que con la situación económica actual, en la provincia, el país y el mundo, todos buscan el reciclado por obtener un menor costo de adquisición del producto”, indicó Almada.

 

Después se comercializa según el requerimiento de los clientes, vecinos o las industrias. “Se clasifica, se dimensiona si es necesario y se envía a los centros de Buenos Aires u otro destino que compre o trabaje con estos residuos”, precisó.

 

La experiencia es sumamente interesante, ya que hace un tiempo atrás era totalmente desconocida para el profesional y en la actualidad es un negocio en marcha y en proceso de evolución. “Estoy avanzando en darle una formalidad legal a mi empresa, ya está inscripta, estoy registrado como operador en el registro nacional de recicladores, dado que además del conocimiento en campo hay que cumplir determinados requisitos que sobre la marcha nos vamos encontrando”,

 

Limitantes del rubro

 

Sobre las limitantes con las que se encuentra en el circuito de la actividad, mencionó que aparecen en normativas complejas, manipulación de los residuos, la logística y el flete, aspectos normativos, entre otros.

 

De esta manera, los condicionantes se presentan desde distintas aristas, dependiendo del análisis de los distintos tipos de residuos (electrónicos, hidrocarburos,  plásticos, papel, hierros, aceros inoxidables, aluminios, cobre, etcétera). “Uno cuando empieza con este mercado se encuentra que en realidad se desconoce totalmente el sistema. Por lo tanto, sobre la marcha me voy encontrando con los condicionantes para trabajar. Por ejemplo, cuando hay que trasladar toneladas de hierros que no son nada fáciles de mover. Pero lo tenemos que retirar, bajar y clasificar. La verdad que donde cayó el hierro, quedó. Es así”, graficó.

 

En esa línea, agregó que “cuando uno maneja scrap (se refiere a todos los desechos y/o residuos derivados del proceso industrial) muchas veces se encuentra que tiene dos o tres toneladas. Esto es muy difícil de manipular, contar con la gente para poder hacerlo. Un caño a veces pesa 500 kilos. Por lo tanto, la primera limitante es la manipulación de estos residuos, ya que tiene un costo altísimo hacerlo”, explicó. “En la zona norte tenemos el desafío ahora de mover un descortezador hasta el predio que tiene 80 toneladas, es decir, hay que dimensionar este proceso, ya que todo esto conlleva a un costos muy altos, como en todo lo que uno haga en reciclado”, remarcó.

 

Por otro lado, se refirió a la industria siderúrgica, donde el inconveniente que aparece al contar con la mercadería es que no tiene destino comercial. “No puedo vender a nadie esa basura, por un lado, pero por otro me encuentro con el problema de la logística, el flete, traslado, la carga del material. Es decir, con el reciclado se agrega otra limitante. ¿Cómo clasificar para poder acercar a los centros de procesos esta basura, que tenemos en volumen pero económicamente no genera ingresas y debemos trasladarlo hasta las plantas de tratamiento? Es aquí donde aparece realmente el problema de la logística”, expuso el emprendedor.

 

Misiones esta muy lejos de los centros de reciclado y tratamiento de RAEE. Para la campaña ambiental de recolección que se organiza para el 3 y 4 de noviembre próximo, Misiones Online  contrató para el servicio de logística, traslado y disposición de los residuos que se acopien a la empresa del Grupo Benito Roggio Ambiental, TAYM Sistema Integral de Servicios Ambientales, instalada en la ciudad de Alta Gracia, Córdoba.

 

En lo personal, Almada expresó que su objetivo como reciclador, es poder atender a la industria local con la capacidad económica que su empresa se lo permite. “Pero en mi caso, solo estoy afectado a atender a la industria, no puedo atender a más clientes. Sin embargo, en la zona Norte también pude observar que hay mucha generación de Residuos de Aparatos Electrónicos y Electrodoméstico (RAEE), además de residuos que generan muchos aserraderos, ladrilleros, en el caso de plásticos esta la fábrica de zapatilla Dass  constantemente generan materiales. La industria siderúrgica tiene un volumen de material para reciclado, recuperación o disposición final que necesita tener un aprovechamiento”, consideró el profesional.

 

Oportunidades de negocio

 

Finalmente, en dialogo con ArgentinaForestal.com el emprendedor se refirió al potencial desarrollo que puede tener en la provincia la actividad de reciclaje. “Por suerte, la informalidad en esta actividad se va terminando. Uno puede hacer las cosas bien, entrar en el negocio formalmente, aunque aún hoy el oficio del chatarrero sea muy informal, podría encaminarse con algunas medidas municipales y provinciales. Hay mucha gente que compra, manipula mercadería y no tiene conciencia de los riesgos que tiene esa mercadería en determinadas condiciones, otras no tienen canales de procesamiento, son peligrosas”, recalcó.

En el último año que se encuentra operando en el servicio de “chatarrero” como se denomina, Almada indicó que “logré despachar unas 30 toneladas por equipo, es decir unas 900 toneladas de mercaderías. Por otra parte, retiré de la industria alrededor de 1.200 a 1.300 toneladas de mercaderías, incluido aluminio, acero inoxidable, y residuos electrónicos. Esta es mi experiencia”, concluyó.

 

 

Por Patricia Escobar 



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