Nahuel y Tobuna, los yaguaretés que pueden reescribir la historia del Iberá

A un mes de la muerte de Douglas Tompinks, Conservation Land Trust dio un paso más en cumplir el anhelo del filántropo: Nahuel, el yaguareté macho llegó a Corrientes para formar pareja con Tobuna y engendrar cachorros que serán luego reintroducidos al hábitat natural.

Nahuel nació en Uruguay y vino desde un zoológico de Neuquén, gracias a una triangulación que incluyó al zoológico de Buenos Aires, que mandó otro ejemplar al sur, emparentado con Tobuna, por lo que quedó inhabilitado para formar parte del proyecto de recría.

Nahuel es un macho de nueve años y buen estado físico. Quedará en cuarentena en la Estación Biológica de Corrientes, en el municipio de San Cayetano, a unos pocos kilómetros de la capital correntina. Allí será estudiado y se eliminará la posibilidad de transmisión de alguna enfermedad que pueda ser introducida en el futuro hábitat natural, en la reserva San Alonso, donde está el Centro Experimental de Cría del Yaguareté en medio de los Esteros del Iberá.


Para que Nahuel llegara a Corrientes han pasado meses de trámites y gestiones. Por un lado, era necesario comprobar que Nahuel no tenía parentesco directo con Tobuna, la hembra que está actualmente en el CECY, y al mismo tiempo verificar que ambos animales eran parte del linaje genético al que pertenecen los yaguaretés argentinos. Esto implicó un estudio genético coordinado por la doctora Patricia Mirol del CONICET en el que se analizaron muestras de decenas de yaguaretés argentinos y que necesitó del apoyo de la Dirección de Fauna Silvestre de la Nación, gobiernos provinciales, investigadores, expertos en la especie y CLT. Una vez que se supo que Nahuel era el macho genéticamente correcto para Tobuna, el zoo de Bubalcó aceptó canjear a este animal por otro macho de yaguareté presente en Buenos Aires de nombre Tango (quien está directamente emparentado con Tobuna y, por tanto, no servía como pareja) para que el zoo de Buenos Aires pueda donarlo luego al Centro de Cría construido en Iberá.
Ahora todo depende de que haya “química” entre Tobuna y Nahuel. En poco más de un mes se encontrarán en la reserva San Alonso y si todo va bien y se confirma el romance, se unirán en una misma jaula. Si Tobuna queda preñada, en otros tres meses, nacerían los primeros yaguaretés que se criarán en un ambiente natural. La jaula de “entrenamiento” tiene una decena de hectáreas y contiene a varios ambientes juntos, por lo que los cachorros deberán aprender a cazar y valerse por si mismos con la guía de la madre. Ni Tobuna ni Nahuel serán reintroducidos, ya que se criaron en cautiverio y liberarlos puede ser peligroso para los humanos del entorno. En cambio, después del aprendizaje, sus cachorros sí podrán ser liberados en los Esteros, marcando así un hito en la conservación natural, ya que en Corrientes el yaguareté se extinguió hace más de 60 años. En realidad, en el mundo será un hecho inédito, ya que nunca se hizo un proyecto de recría de grandes felinos. El más parecido fue el del lince ibérico, realizado en conjunto entre España y Portugal.

“El proceso fue arduo. Se hicieron análisis genéticos y parentales para determinar cuál era el individuo óptimo para emparentar con Tobuna. Tango, el yaguareté del zoo de Buenos Aires, era casi hermano de Tobuna, hasta que encontramos a Nahuel, en Neuquén, que era óptimo”, contó Adrián Sestelo, coordinador del Laboratorio de Biotecnología Reproductiva del Zoológico de Buenos Aires, que fue clave en la triangulación de los yaguaretés.
Para el ecologista, “no debería ser raro que Tobuna y Nahuel tengan crías, porque los yaguaretés se reproducen muy bien en cautiverio y en las condiciones muy buenas que tienen estos encierros, es muy probable”.
El especialista consideró que el trabajo que se está haciendo en CLT es fundamental para la preservación del yaguareté, ya que “la especie está en estado crítico”. “Trabajamos con Misiones, Chaco, las Yungas, debe haber 200 en todo el país, cuando vivía hasta en La Patagonia. Por eso hay que trabajar tanto en campo, para preservar el ambiente y en cautiverio, para extender la especie. Que se logre, será un lujo, un hecho inédito a nivel global”, indicó.
Por su parte, Sofía Heinonen, directora de The Conservation Land Trust-Argentina aseguró que “este fue el sueño más desafiante de Tompinks”.
“Crear un parque nacional es hasta conservador. Traer al gran felino de América, cuando nos dijo a los ecologistas, nos shockeaba. Tener hoy la primera pareja en Corrientes y empezar a hacer el sueño realidad y a un mes de fallecido, es el mejor homenaje que le podíamos hacer. Estamos todos comprometidos en que el sueño se cumpla”, aseguró.
Heinonen garantizó que el trabajo de la fundación seguirá en marcha pese a la muerte de su mentor. Ahora el objetivo es crear el parque nacional del Iberá, con el aporte de CLT, que donará unas 150 mil hectáreas y de la provincia de Corrientes, que sumará 550 mil, para lo que ya hubo contactos entre Kris Tompkins, la viuda de Tompinks y el gobierno nacional. “Es el mejor legado que se puede hacer”, indicó la bióloga que trabajó un tiempo en el Parque Nacional Iguazú antes de convertirse en la coordinadora general de CLT Argentina.
Karina Lerdrup Spørring es, para todos, la madre del proyecto yaguareté. La danesa es la encargada del proyecto de cría y está en cada detalle. Emocionada, recibió a Nahuel y espera que haya amor con Tobuna. “Nahuel tiene nueve años, está en su mejor momento, así que no debería haber ningún problema. Ahora depende de ellos”, asegura.
La dinamarquesa aclara que el proceso de todos modos será lento. Hay que esperar que nazcan las crías y ver cómo se desenvuelven en el ambiente natural. “Tenemos permiso para criar, no para liberar ni lo hemos pedido todavía”, explica.
Además de Tobuna y Nahuel, hay expectativa por la incorporación de otra pareja. Como en Argentina se agotaron las donaciones posibles –por la resistencia de zoológicos que tienen los animales en cautiverio-, se iniciaron gestiones con Paraguay y Brasil y eventualmente Bolivia. “Genéticamente necesitamos más animales”, señala Spørring, una etóloga nacida en Dinamarca.
“Hay un candidato macho de Paraguay y una hembra de Brasil, aunque hay que resolver logística y papeles. Fue muy positiva la reacción de ambos países ante el proyecto”, revela. El macho está en Ayolas, frente a Ituzaingó y la posible hembra, en el Criadero de “Onça Pintada”, en Campina Grande do Sul, en el estado brasileño de Paraná, a 30 kilómetros de Curitiba, que también trabaja en la reintroducción de especies.
“La llegada de Nahuel es mostrarle al mundo y a Tompinks en algún lado que esto no se detiene. Él estuvo muy involucrado en el proyecto. Es un sueño cumplido”, expresa Spørring. Ahora, todo depende de que haya amor.



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