Economistas anticipan un primer semestre de ajuste y una mejora recién en el segundo semestre

Economistas anticipan un primer semestre de ajuste y una mejora recién en el segundo semestre

La Fundación Mediterránea celebró el jueves el aniversario 31 de su regional NEA y lo hizo con un seminario en el que disertaron Marcello Capello y Jorge Vasconcellos, presidente y vice respectivamente del instituto IERAL, dependiente la Mediterránea y Gerardo Alonzo Schwarz, investigador jefe de la regional NEA del mismo instituto. Los economistas coincidieron en que, dadas las condiciones en las que recibirá el país la gestión de Mauricio Macri, su equipo económico se verá obligado a tomar medidas que tendrán un impacto negativo directo en la economía diaria de la mayoría de los argentinos.

Avizoraron empero, que el panorama podría mejorar a partir del segundo semestre del año próximo, siempre y cuando se consigan equilibrar algunas de las variables que están desajustadas.

Para Capello uno de los principales desequilibrios de la economía actual es el tipo de cambio “es más bajo que el del uno a uno de los noventa. En los últimos 65 años hubo un solo tipo de cambio más bajo que el actual, es el de la tablita Martínez de Hoz. Aquel tipo de cambio de Martínez de Hoz causó muchos problemas, igual que el de 2001 y que el tipo de cambio actual, por eso va a haber una devaluación, porque no se sostiene el dólar a este precio. Históricamente después de un pico de precio bajo viene un rebote fuerte y eso es lo que va a pasar”, señaló.

Remarcó que cuando el tipo de cambio está muy apreciado, suben mucho los costos para producir, lo que vuelve poco competitivo al sector exportador y hace caer el ingreso de dólares por esa vía. “Si lo compramos con Brasil, Argentina tiene salarios industriales 200 por ciento  más altos. Volvimos a una relación similar que la que había en 2001, eso afecta mucho a la industria por los altos costos”, indicó.

Otro de los puntos negativos que señaló fueron los déficits tanto fiscal como comercial. “Los superavits gemelos que hubo entre 2004 y 2007 se convirtieron en déficit gemelos a partir de 2011, con las consecuencias de inflación, fuga de capitales,  pérdida de reservas, incertidumbre”, desarrolló.

Graficó que uno de los efectos puntuales del atraso en el tipo de cambio y los déficits gemelos, es la caída en las reservas, que actualmente se ubican en 4,1 por ciento del PIB. “Además muchas de las reservas no son genuinas, son préstamos o montos inmovilizados o depósitos en dólares del sector financiero. Las reservas genuinas son inferiores a 3 mil millones de dólares, por eso casi ni se vende el dólar ahorro y hay tantas restricciones a las importaciones, por eso Macri deberá devaluar casi inmediatamente para salir de ese atolladero de falta de reservas, además de conseguir préstamos en el externo para reconstituir reservas”, señaló el economista que advirtió que “lo mejor es que primero se consigan los préstamos y después se haga la devaluación ya que  devaluar con pocas reservas es peligroso, porque el dólar se puede disparar”.

Señaló que para corregir el déficit fiscal necesariamente habrá que aumentar tarifas, lo que traerá como efecto una caída del salario real y una baja del consumo. En tanto que la inflación, pronosticó, aumentará al principio, pero después se podría moderar.

“El consumo masivo no la va a pasar bien”, sintetizó.

Las buenas noticias llegarían recién en el segundo semestre del año próximo, siempre y cuando se hagan bien los deberes.  “El primer semestre será diferente del segundo. En la primera parte del año el tipo de cambio subirá entre 40 y 50 por ciento, aumentará la inflación y caerá la actividad; en el segundo semestre la cotización del dólar acompañará el comportamiento de los precios, la inflación ira bajando y la actividad mejorará por ingreso de capitales”, adelantó. “No hay que esperar una mejora inmediata”, aclaró.

Mapa nacional

En cuanto a la relación entre la Nación y las provincias, Capello advirtió que el fin de los descuentos de fondos coparticipables para financiar a la Anses determinará que ese organismo deje de percibir recibir 73.600 millones de pesos al año, lo que obligaría a la Nación a destinar fondos propios para evitar que se desfinancie la Anses, lo que a su vez le dejará menos margen para enviar dinero a las provincias por fuera de la coparticipación.

Argumentó que, por un lado las provincias recibirán más dinero de la coparticipación, pero menos a través de fondos de manejo discrecional. Siguiendo esa lógica, las jurisdicciones que durante los años del kirchnerismo fueron más beneficiadas con remesas directas de fondos, como Santa Cruz, Tucumán, La Rioja, Formosa y Chaco, perderán con el nuevo escenario. Casos opuestos se encuentran en San Luis, Catamarca, Corrientes, Santa Fe y Córdoba, que fueron discriminadas a la hora del reparto de dinero.

Misiones aparece en un punto medio y según los números de Capello, debería salir ganando  o en el peor de los casos, empatando. “Estimamos que este año a Misiones le han descontado 1.850 millones de pesos para financiar a la Anses, número que el próximo llegaría a 2.400 millones si continuara ese régimen. Entendemos que eso es más de lo que venía recibiendo de forma directa”, dijo.

Por su parte, Vasconcellos apuntó al déficit fiscal como una de las principales debilidades que presenta el actual contexto económico. “Por cada 100 pesos que gasta el Gobierno nacional, sólo 75 provienen de recursos genuinos, el resto es emisión o deuda. Teniendo en cuenta que la presión impositiva está en un nivel record, todo el ajuste que habría que hacer, se orientará al gasto, por eso es inviable ir a un déficit cero en un año, porque obligaría un ajuste brutal”, explicó.

Consideró que uno de los aspectos favorables, es que el nivel de endeudamiento es “manejable” y deja margen para salir a buscar financiamiento externo, pero advirtió que ésa solo puede ser una solución pasajera para restablecer algunas variables económicas. “Hay margen para emitir deuda, pero no tanto. Si se quiere cubrir todo el déficit con deuda, en un par de años llegaremos al límite en que el stock de deuda pase a un nivel crítico y Argentina pase a tener riesgo de incobrabilidad. El año que viene va a haber mucha emisión de deuda, pero en 2017 deberíamos ver una reducción muy fuerte en déficit para que el horizonte económico se amplíe”, advirtió.

JRC EP



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