La campaña electoral y las elecciones no agotan la política. Constituyen la antesala de construcciones futuras y de nuevos caminos que se deciden emprender juntos, precisamente por la magia de la política. Es lo que genera compromisos para seguir trabajando por las utopías y los sueños de las mayorías de la sociedad
Me toca, por primera vez, ser candidata al Parlasur.
¿Qué es el Parlasur?
Para comprender y valorar el Parlamento del Sur, lo que tenemos que valorar es la integración. Comprender las razones por la cual estuvimos divididos desde 1810.
Los latinoamericanos, hemos sido permanentemente divididos, debilitados, desde que somos una patria. En algún tiempo, Simón Bolívar, San Martín y Artigas soñaron que Latinoamérica sea una gran nación. Sin embargo, el imperio de entonces, Inglaterra, logró dividirnos, primero entre el Norte y el Sur. Ya desde Norteamérica, transformada en una gran potencia -sin perjuicio de otras consideraciones que haré de ese país – lograron también impedir la constitución de la gran nación, esa gran Patria Latinoamericana. Hoy somos lo que algunos poderosos del mundo pensaron y decidieron, somos unas, aproximadamente veinte naciones, supuestamente soberanas, pero débiles políticamente, porque así pensaron América, así pensaron a nuestro continente”.
Muchos fueron los políticos, el General Perón, Néstor Kirchner, quienes hicieron y vieron que la integración es la única herramienta para que nosotros podamos incorporarnos y ser protagonistas en el mundo. Tenemos una historia común, un territorio común, recursos que nos pueden hacer, verdaderamente, una potencia, pero hay verdaderos intereses para que eso no ocurra.
Hoy, Estados Unidos, el imperio que desplazó a Inglaterra en el siglo XX, está fuertemente abocado a debilitar el Mercosur, poniendo toda su estrategia y su decisión política en el Bloque del Pacífico, al que lograron sumar a Chile, Perú y México. El imperio le tema a la Unidad Latinoamericana.
Cuando en el año 2005 se reunieron los presidentes de Latinoamérica, – fue la primera vez en doscientos años que lograban juntarse todos en Mar del Plata – dijeron NO al ALCA, y fue como si dijeran NO a Estados Unidos, que supuestamente, con el pretexto de la integración, pensaba, decidía y pretendía nuevamente subordinarnos con el pretexto de que seríamos parte de un bloque internacional. Esa decisión política en esa Cumbre, en el 2005, fue el puntapié también para que Néstor Kirchner con los presidentes de los gobiernos populares firmaran el Protocolo donde se constituyó formalmente el Parlasur.
¿Por qué entonces el Parlasur?
Porque el Parlasur es el Parlamento, es como la Cámara de Diputados de la provincia, o el Congreso de la Nación, es el lugar donde reside la soberanía popular, los verdaderos representantes de los pueblos de nuestra querida América, por lo tanto el Parlasur no es solamente esa candidatura que se ve, sino que es la posibilidad de la construcción de un espacio con una fuerte representación para trabajar esa integración, que deje de ser un sueño, una utopía, y que tengamos esa fuerte decisión como latinoamericanos, de hacernos cargo de la historia, de ponernos de frente y de pie ante las potencias que van a seguir pretendiendo subordinarnos y generar esa dependencia.
No tenemos que ser ingenuos, porque el mundo se maneja por intereses económicos, y así es como Norteamérica nació: el norteamericano tiene internalizado en su mente y hasta justificado que se deben gastar millones y millones en armas, es porque lo tienen en su conciencia colectiva, que nacieron para ser una potencia, y que por eso deben servirse de los recursos y de los otros pueblos del mundo, por eso generaron guerras en Medio Oriente.
Compartimos estos conceptos para pedirles a todos, apropiarnos con toda nuestra fuerza ideológica de este proceso de integración, así se justificaron guerra en Medio Oriente, hoy, ¿qué pasa en Turquía o cuando nos muestran un niño muerto? ¿Por qué los atentados en Turquía y en Siria? Porque hoy, lo que se debate es un gasoducto que va a pasar por Rusia que tiene la salida al mar, y hay un destacamento de Rusia en esa salida y que puede ser una potencia en el manejo de ese gasoducto, pero nadie nos cuenta que hay detrás de todo eso, nos inventan historias como los norteamericanos ahora, con la cuestión del Bloque del Pacífico?
Entonces ¿qué es lo que viene ahora? Como no pueden inventar lo golpes y ya no están más los militares para asociarse con las potencias extranjeras, viene el proceso de debilitamiento de nuestras democracias; en el año 2005, cuando los presidentes decían NO al ALCA y a los Estados Unidos, NO a una integración subordinada a los intereses de siempre, lo que decían era SÍ a una integración entre iguales, SÍ a una integración entre países latinoamericanos que tienen la misma historia, que tienen el mismo bagaje, que tienen las mismas raíces; verdaderamente muchos han hecho esfuerzos para destruirnos y desunirnos, y hoy vienen, cuando se conforma el Parlasur.
El Parlasur y la defensa de las democracias
El primer objetivo que tiene el Protocolo es la defensa de las democracias, porque ya, desde el 2005, se avizoraba y se avizora hoy también a 10 años, el debilitamiento de las democracias, ¿o ustedes piensan que lo que ocurre en Brasil es fruto del mercado, de las finanzas y del movimientos financieros internacionales? Nuevamente la estrategia para debilitar a Latinoamérica. Cambiaron los métodos, entonces con más razón viene el gran tiempo para la defensa de los sistemas democráticos y de los sistemas políticos, porque solamente en democracia vamos a poder seguir esta construcción y la construcción de esa América grande que nosotros queremos.
Entender que solos no tenemos alternativas en el mundo, porque el mundo hoy se ha asociado para poder vivir, para poder intercambiar, para poder negociar, pero nosotros tenemos que transformar esa integración en una herramienta vital, estratégica e ideológica, es decir, que sea una herramienta que responda a la visión que nosotros tenemos de la patria que queremos, de esa Patria Grande que nosotros queremos, pero conscientes de nuestra historia, de nuestras raíces, y del camino que queremos transitar juntos.
Por eso es tan importante el Parlasur, porque en realidad es un espacio donde se va hacer un gran esfuerzo en los próximos años para que, desde los representantes de cada uno de los pueblos del Mercosur podamos hacer esa contribución, garantizar que el proceso de integración continúe. Tenemos que ser conscientes de que hay verdaderos intereses para que el Mercosur no se proyecte; porque 300 millones de personas circulan en nuestro Mercosur, porque es la quinta economía del mundo, y uno de los bloques cuyo producto bruto geográfico es uno de los más importantes y, cuando nosotros hablamos de esa estrategia, de por qué quieren generar esa dependencia, entendemos que el objetivo son los recursos naturales que están en América Latina.
El petróleo y el gas, hoy en proceso de desaparición, un promedio de 15 años como para que se agoten las reservas de petróleo, y el agua dulce, cuyo reservorio y tesoro está aquí, en nuestro suelo guaraní, en nuestro territorio, va a ser la meta inmediata económica de los próximos años de la mismas potencias.
El diputado del Sur no es un cargo más
Tenemos que apropiarnos entre todos, no de una candidatura sino de un mecanismo para poder generar y garantizar que la integración en América Latina se concrete, que el Mercosur sea una realidad, y esa realidad va a ser posible en la medida que nuestro Parlamento del Mercosur – ahí donde van a retumbar las voces, los reclamos, la denuncias y defensas de cada una de estas cuestiones que yo les cuento – pueda verdaderamente contribuir para que nosotros, como americanos y mercosureños, podamos empezar a pensar en términos colectivos y en términos regionales.
Y viene una ardua tarea, que tal vez nosotros no vayamos a ver completamente pero, así como tomó la lucha y la bandera en el siglo XX el General Perón, y la retomó Néstor Kirchner, no es casual que sean los gobiernos populares los que busquen estas herramientas, y que enfrente se opongan los que ideológicamente buscan la destrucción y el debilitamiento de nuestra democracia para disponer de nuestras riquezas y de nuestra América, esto no es casualidad, esto es algo que se encuentra planificado, por lo tanto es una bendición y es una gran posibilidad la que tenemos los argentinos.
Es el tiempo de luchas por la Patria Grande
Argentina ha tenido una gran decisión política, la historia va a poner en valor no solamente el hecho de que estos gobiernos populares crearan el Parlasur, o lo constituyeran en el 2005. Y hoy, a 10 años de ese NO al ALCA y de la constitución del Parlasur, podemos estar convocando a los representantes para empezar y transitar este proceso al que yo humildemente les invito a acompañarlo, porque son grandes luchas que se vienen, son luchas patrióticas, luchas ideológicas, luchas que ya, nuestros hermanos originarios, llevaron adelante, y parte de nuestros patriotas cuya historia se ocultó y sucumbió porque no había que contarlas, como estas cosas de las que no hay que hablar porque de eso hablan los grandes economistas y los grandes internacionalistas.
Pero nadie nos quiere contar que nosotros tenemos que volver a ser fuertes, y para ser fuerte necesitamos tener una Latinoamérica y una patria fuerte, una Patria Grande, y para ser una patria grande no solamente se necesitan recursos económicos o recursos naturales, necesitamos el corazón y necesitamos esa fuerza, que es la fuerza de la ideología que hace que las personas construyan, fortalezcan sus espíritus y generen tal fortaleza como para vencer los obstáculos, y construir un camino hacia esa victoria que es la victoria de Latinoamérica, la victoria de Argentina, y la victoria de Misiones.
“Quiero pedirles que el 25 de octubre, cuando inauguremos la candidatura al Parlasur, sea también un tiempo para empezar a abrir locales y casas, para contar esas historias, para contar porque es tan importante la lucha que se viene, porque no tenemos que quedarnos sólo en el 25 de octubre, y a mí en lo personal no me alcanzaría una candidatura si no tienes razón de ser, porque van a venir luchas colectivas e ideológicas, donde necesitaremos ser un equipo, un conjunto.
Yo hablo mucho de lo ideológico, porque estoy convencida que lo que no va acompañado de eso es lo que lo que se cae, lo que se disuelve y que no tiene sentido, porque solo se abrazan la causas cuando tienen esa sustancia, eso que hace que valga la pena luchar. Por lo tanto, el 25 de octubre, necesitamos que Scioli sea nuestro presidente en primera vuelta, porque no es solamente la continuidad o profundización de 12 años de historia, sino que viene la fuerte vocación, ayer con Tabaré y con Dilma, trabajando acerca de esta Latinoamérica que se viene como el gran desafío de nuestros presidentes.
Necesitamos a Maurice Closs en la Nación, necesitamos que Hugo Mario Passalacqua sea el gobernador de los misioneros, para que sea el proyector, el continuador, el profundizador de las políticas que con tantos sacrificios se han logrado, de lo que falta corregir. Necesitamos que Carlos Rovira vuelva a ser, no solamente legislador, sino con la mayoría necesaria para ser presidente de la Cámara de Diputados porque es la garantía de gobernabilidad y de conducción en la provincia. Una provincia que, gracias a este proyecto, lo muestran como un modelo en Argentina. No han habido alianzas que hayan podido existir en el tiempo, con diferencias, con desencuentros, pero donde ha primado el consenso a la hora de las grandes cosas y hoy podemos volver a presentarnos como oferta, como proyecto serio y coherente.
Cuando los jóvenes no están los proyectos se secan
Quedará en nosotros y en nuestros jóvenes, por eso el apoyo a la juventud es una lucha inclaudicable, una bandera que está plantada de una generación, que creemos hay que estar preparados para entregar la bandera, esa bandera de lucha, por eso estamos tan convencidos que cuando los jóvenes no están los proyectos se secan, porque los jóvenes traen la vitalidad, la alegría, las nuevas ideas ,y ahí vamos a estar nosotros con nuestra fortaleza, con nuestra experiencia, poca o mucha, pero sí con un espíritu gigante que no van que no van a poder doblegarnos, porque nosotros nacimos, abrazamos una causa sin medias tintas, nosotros queremos verdaderamente, soñamos, para hacer política hay que ser grandes soñadores, porque si no, nos tenemos que conformar, a veces, con que hay que abandonar ante la derrota, ante los desánimos.
Para luchar, para transformar, necesitamos ser utópicos, pero utópicos desde la acción y tenemos que ser capaces de colaborar y contribuir en la formación de nuestros jóvenes, después del 25 de octubre nuestra lucha y nuestro compromiso continúa, pero ya no solamente por Argentina, sino invitándoles a que, cuando vayan a votar por la candidatura del Parlasur, también anímense a reflexionar en esto que yo les digo, que viene un tiempo nuevo, que hay que soñar y trabajar por esta Patria Grande, y que Misiones tiene que dejar en ese Parlamento una huella muy grande, la huella de nuestro General Andresito Guacurarí, que nos da la fuerza, la energía, la historia, las raíces para poder ser bien misioneros, bien guaraníes y ser también buen compañero, porque compañero significa compartir el pan y compañero también es compartir el sueño y compartir la acción.



