Día Provincial de la donación de órganos: “Mi vida cambió después del trasplante de riñón”

Daniel Armando Aguilera tiene 30 años, es empleado municipal y  hace 7 meses se realizó un trasplante  de riñón y nos cuenta su historia de vida desde el diagnóstico, la procuración y su vida después del trasplante, en el Día Provincial de la donación de órganos.

 

El Diagnóstico

Daniel llevaba una vida normal y se hacia periódicamente controles médicos. “Todo andaba muy bien, hasta que un día comienzo a tener muchos calambres, me sentía cansado y me picaba todo el cuerpo. Ahí fui al médico y me hicieron todos los estudios y se dieron cuenta que mis riñones no funcionaban. Siempre tuve una vida relativamente sana, nunca fume, no tomaba mucho alcohol, no tenia adicción y con mi familia no entendíamos porque me pasó eso. Nunca tuve ningún familiar que haya padecido algo así y en esa misma semana cuando volví a mi casa comencé con diarrea, vómitos  y el color de mi piel comenzó a cambiar, fui a la emergencia del hospital y  me volvieron hacer los estudios, me dijeron que debería comenzar con la diálisis y además hacerme transfusiones de sangre una ves al mes. Ahí comencé a dializarme tres veces a la semana  durante dos años, de la cual a veces salía bien y otras más o menos depende de la carga de liquido que tiene tu cuerpo, si me excedía con el liquido comenzaba a tener palpitaciones porque eso hacia que el corazón trabajara el doble y siempre entraba a diálisis con la presión muy elevada y salía con la presión muy alta”, relató el joven.

“Por suerte los médicos antes de darme el diagnóstico llamaron a todo mi familia para informarnos que es lo que tenia y ahí me dijeron que tenia insuficiencia renal crónica y que  iba necesitar un riñón. Cuando me hablaron del trasplante tenía mucho miedo por lo que implica la cirugía, pero también mucha ansiedad de que en algún momento me llegue el trasplante y nunca esperé que me salga tan rápido, porque conozco gente que pasa mucho tiempo hasta conseguir un órgano que sea compatible. Además me dijeron que la diálisis no te da un tiempo o expectativa de vida, sino que el cuerpo se te va deteriorando porque va afectando otros órganos y eso hace que tu salud se vaya debilitando; entonces comencé la diálisis 3 veces a la semana cuatro hora  por día, mi vida era en función de una máquina, no podía viajar, no podía hacer vida social, si viajaba tenia que ir y venir en el día, por que estaba sujeto a la diálisis y a veces salía mal y no podía programar mi vida”.

La llegada del órgano, representa la llegada de la esperanza, la vida en otra dimensión por que cobra más valor todas las acciones cotidianas del paciente y su familia. “Cuando llego el órgano para el trasplante todos me buscaban y me llamaban a mi teléfono que  tenia en silencio, a las 11 de la mañana me doy cuenta de eso  y veo que tenia un montón de llamadas  perdidas, entonces llamo y pregunto que había pasado, y me dicen que tenían un riñón para mi y que yo estaba primero en la lista por la compatibilidad. Prepararon el operativo me operaron acá en Posadas, estuve 10 días internado y después me dieron el alta donde me fui a mi casa y tuve que estar aislado, no podía recibir  muchas visitas. A  las mascotas que teníamos la tuvimos que sacar a fuera de la casa porque al estar inmunodeprimido para no rechazar el órgano era fundamental no tener ningún foco de infección”, comentó Daniel.

 

La vida después del trasplante

“A partir del trasplante mi vida cambio rotundamente en cuanto a  la calidad, desplazamiento, tiempo, ahora puedo salir y reunirme con amigos, compartir más,  me siento mejor físicamente, en lo laboral ya no tengo que pedir más esas 12 horas semanales que tenia que ir a hacerme la diálisis, puedo tomar toda la cantidad de agua que quiero, no es como antes cuando me hacia la diálisis  solamente podía tomar un litro de agua por día y no debía excederme en el verano era una tortura”

El Mensaje: “le digo a la gente que no espere lo que me paso a mi, que sea solidario y done órganos y que no tenga miedo, que todo  lo que se murmura en la sociedad son solamente mitos y pasan solamente en la películas. Acá esta todo organizado, en el momento de la donación de órganos y  se hace un  seguimiento estricto porque yo lo viví en carne propia”.

Daniel colabora con la Asociación Civil Compartir Misiones que es una asociación creada por las personas trasplantadas y sus familiares para difundir información y promocionar la donación de órganos.



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