Suicidio adolescente: aconsejan no minimizar los “problemas de chicos”

Desde la Red Previo, aseguran que es importante que los adultos adviertan las señales que dan los chicos cuando algo los perturba y ofrecerles ayuda, además del afecto y la contención.  El compromiso social ante una temática actual. La muerte de un menor de 14 años e hipótesis relacionadas al bullying reabrió el debate.

La frase “son cosas de chicos” a veces puede terminar en un mal consejo cuando los adultos no advierten que sus hijos están atravesando momentos de angustia o son víctimas de algún tipo de hostigamiento por parte de sus pares. La discusión sobre el bullying escolar y la imperiosa necesidad de que los adolescentes se sientan contenidos en su entorno, volvieron a la escena tras las hipótesis que vinculan la muerte de un chico de 14 años, que aparentemente se habría quitado al vida tirándose de un noveno piso del edificio donde vivía. Las autoridades llaman al compromiso social para prevenir el acoso escolar y hablar con los chicos sobre el tema.

Graciela Aguirre Figueroa, licenciada Trabajo Social de la Red Previo, organización que se formó para trabajar en prevención de enfrentamientos y todo tipo de violencia en la temática adolescente, afirmó que “cuando se habla de bullying se habla de hostigamiento, de crueldad y eso no es algo que hay que dejar pasar porque hoy es una burla, mañana un golpe. Ellos están en una edad muy difícil en la que están en conflicto con ellos mismos y si es necesario hay que buscar ayuda”. Asimismo, remarcó que es importante no minimizar ciertas conductas de los adolescentes que siempre dan señales, no son cosas de chicos muchas veces, sostuvo y agregó que es fundamental estimularlos y brindarles afecto. Años atrás una pelea entre compañeros empezaba y terminaba en el patio del colegio. Hoy el “patio escolar” puede llegar a ser un escenario virtual en el ciberespacio, donde la exposición y las consecuencias se multiplican y no se pueden terminar de medir ni calcular.

 

Un  chico normal

 

El Padre Juan Rajimón, rector del Colegio Roque González donde asistía el joven que se arrojó el martes último desde el noveno piso de la Torre del Docente manifestó que “Rodrigo era un buen alumno, callado y reservado, teníamos muy buen concepto de él, nunca tuvo un apercibimiento, ni hubo una manifestación por el que se pudiera sospechar”. Consideró que esto es un llamado de atención sobre todo hacia los adolescentes. Indicó que “dentro del curso no detectamos que estaba pasando por una situación difícil, él era aplicado, tenía buenas notas y conducta”, contó.

Rajimón consideró que en estos casos “nos indican que tenemos que estar alertas, trabajar más con los adolescentes, los tiempos han cambiado, sobre todo con ellos. Hay cosas que ellos saben y los adultos no, por ejemplo el tema de las redes sociales, los jóvenes no toman dimensiones de las cosas que suben y cuando lo hacen, cómo hacen para salir de ahí”.

 Sobre las charlas que brinda en el colegio sobre estos temas indicó que “hay buena aceptación de los chicos, ellos saben que tiene que revisar su comportamiento en las redes sociales, deben ser conscientes que una vez que entran en Internet por todo lo que implica”.

 

“Hay que prevenir el acoso escolar”

 

El juez César Yaya, que instruye en el caso de suicidio del adolescente de catorce años, consideró que es necesario concientizar a la sociedad para que no ocurran más casos de acoso y humillación escolar que conduzcan a fines trágicos.

Asimismo indicó que, más allá de la personalización e individualización del caso, habría que preguntarse por qué chicos de esa edad toman una decisión de ese tipo y buscar en los parámetros más generales para concientizar a la sociedad y que no vuelva a ocurrir. Según manifestó, en este caso, en el sumario está contemplado que haya sido a causa del acoso y la humillación escolar. “Está en investigación y es algo que ocurre más de lo que suponemos y muchas veces con nuestros propios hijos. Ellos viven situaciones que aunque para uno no puede parecer causa de una decisión así, para ellos es traumático”, concluyó.

 

¿Qué es el bullying?

 

El acoso escolar (o bullying) es una forma común de violencia contra los niños. Según investigaciones de Plan International y UNICEF entre el 50% y el 70% de los estudiantes en América Latina han sido acosados o han sido testigos de incidentes de bullying. Si bien el maltrato escolar no es un fenómeno nuevo, recientemente, la tecnología y las redes sociales han multiplicado exponencialmente el alcance y el impacto de este problema.

El acoso cibernético (cyberbullying) se lleva a cabo en Internet y con teléfonos celulares y puede tener, como el acoso escolar,  consecuencias negativas en la salud mental: el abuso de sustancias y el suicidio.

Un niño que se  siente intimidado y maltratado por sus compañeros  de forma repetida y sostenida, expuesto a agresiones físicas, verbales o sociales, es un niño en riesgo.

El bullying es inaceptable, afecta tanto al niño acosado, al acosador y al espectador. No es “cosa de chicos” y desde ya que no es un juego. 

 



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