En busca del “verano eterno” los inmigrantes suecos vinieron a Misiones hace más de cien años

Erik Söderlund y Alrik Källsten y el camión con peones y productos de sus chacras

Erik Söderlund y Alrik Källsten y el camión con peones y productos de sus chacras

Sven Arne Flodell fue diez años pastor de la parroquia luterana Olaus Petri de Oberá. En un libro “Verano eterno, sueño de inmigrante” cuenta las viscisitudes de las primeras migraciones suecas a Sudamérica, más precisamente en Oberá donde finalmente se radicaron tras haber sufrido inundaciones del río Uruguay y la fiebre en la selva, en el sur del Brasil, donde se habían asentado en un principio. 

Suerre Kleiven, Liliam Nilsson, Leonardo Andersson (cónsul sueco), Gunvor Flodell y Sven Flodell, en conferencia en Posadas.

Suerre Kleiven, Liliam Nilsson, Leonardo Andersson (cónsul sueco), Gunvor Flodell y Sven Flodell, en conferencia en Posadas.

La parroquia luterana Olaus Petri de Oberá.

La parroquia luterana Olaus Petri de Oberá.

Sven Flodell, ex pastor de la parroquia Olaus Petri, autor del libro "Verano eterno".

Sven Flodell, ex pastor de la parroquia Olaus Petri, autor del libro "Verano eterno".

Los libros que serán presentados el martes en el Centro del Conocimiento.-

Los libros que serán presentados el martes en el Centro del Conocimiento.-

En el barco "Capitán Polonio vinieron muchos inmigrantes suecos.

En el barco "Capitán Polonio vinieron muchos inmigrantes suecos.

Gustavo Nilsson y Lovisa Grahan  junto a los hijos de Lovisa: Einar, Joel , Margarita y Juan Ingemar.

Gustavo Nilsson y Lovisa Grahan junto a los hijos de Lovisa: Einar, Joel , Margarita y Juan Ingemar.

Un día del año 1913 supieron hallar un lugar que les pareció prometedor: yerba salvaje en abundancia y tierra fértil por donde se mirase. Montes, colinas y valles, ríos desbordantes de agua fresca. Comprendieron entonces aquello que gritara el explorador Arthur Thesleff al contemplar los montes de Misiones “¿ay, mi verde Sahara, hermosa y enorme!”.

 

Como en toda la historia de la colonización, hombres y mujeres colaboraban mutuamente en pos de materializar sus planes para el futuro. Juntos comenzaron a derribar monte, a quemar y a plantar. La ardua tarea de cultivar el monte virgen exigía una dedicación total y mucho se debe también a las mujeres.

 

Los suecos estaban teniendo éxito en Yerbal Viejo. Quince años más tarde, los suecos junto a otras tantas nacionalidades, cantarían el Himno nacional argentino en la fundación de la ciudad de Oberá, el 9 de julio de 1928. Asimismo, serían invitados los dueños autóctonos. El mismo día 8 en horas de la noche se realizó una reunión danzante en la Sociedad Sueca de Villa Svea. Exactamente a la medianoche los asistentes entonaron el Himno nacional, según recuerda Enrique Gualdoni Vigo, en su Reseña histórica de Oberá (1987, p. 76).

´

Quiénes eran

Habían abandonado Bonpland. Comenzaron a edificar sencillas casas en el nuevo lugar al que llamaron Villa Svea, palabra símbolo de la Madre Patria. Los hermanos Källsten ya habían elegido tierra; también Lindström y otros pioneros como Kart Petterson, Danielsson, Nilsson y Hultgren. Después llegarían los hermanos Sand, Lundqvist, Olsson, Björklund. Quienes seguirían la colonización norte de Villa Svea serían las familias de Falk, Wik, Kindgren, Fredriksson, Torneus, Erasmie. Allí se fundó la ciudad.

 

Más al norte, en la picada Escandinava serían pioneras las familias Hedman, Furtenback, Roos, Barney y los noruegos Kleiven y Bothner. El camino a Samanbaya vería a los colonos Linell, Karup, Nilsson, Andersson, Zielasko, Johansson, los hermanos Holmgren, Jonson-Berg, Källsten y Söderlund. Asimismo habían llegado muchas familias de distintas nacionalidades como alemanes, italianos, rusos, ucranianos, polacos y otros, amén de los propios argentinos. Más adelante arribarían también japoneses.

 

Bonpland continuó siendo centro. Allí el sueco-finlandés Ehrström había abierto un hotel. Existían también un correo y negocios. Cuando los suecos abrieron la Picada Sueca, ellos buscaban su correo en M ecking (actual Leandro N. Alem). Bonpland fue perdiendo así, con el tiempo su relevancia.

 

Cuando la población de Villa Svea creció se convirtió en centro de la región. Luego se comenzó a construir el camino a Posadas, la capital de la provincia. Fueron los albores de la ciudad y de sus instituciones.

 

Durante los domingos los suecos solían reunirse a intercambiar ideas-. En una de esas reuniones se propusieron organizarse en una sociedad y el 1 de agosto de 1915 fundaron la Sociedad Escandinava Svea (SVEA). (Fuente: Sven Arne Flodell, Verano eterno, sueño de inmigrante).

 

Primero a Brasil

La emigración sueca vino en escalas a Sudamérica y una parte se asentó en Rio Grande do Sul. En el año 1906 se registra la emigración sueco-finlandesa a Misiones dirigida por el científico Arthur Thesleff. Luego en los años 1909-11 emigraron obreros de las minas en el norte de Suecia, especialmente de la ciudad de Kiruna.

 

La realidad política, económica y social en Brasil era muy ardua para los suecos y muchos europeos regresaron, también los suecos en 1913. Pero otros buscaron un nuevo futuro en la Argentina, país que consideraron más apto para los europeos. A través de San Javier penetraron la selva misionera. Los sueco-finlandeses pronto se encontraron en su colonización, llamaron Colonia Finlandesa. Los suecos se adentraron más en la selva y llegaron en el año 1913 a Yerbal Viejo. Allí fundaron su pueblo, Villa Svea y 15 años más tarde la ciudad de Oberá.

 

Qué logró la inmigración sueca en Misiones?

En primer lugar no hicieron milagros ni iniciaron una nueva economía. Pero los suecos comenzaron a colaborar con otros inmigrantes de numerosas nacionalidades. Se fundó una cooperativa agrícola que resguardara los intereses de los colonos. Se satisfizo otro tipo de intereses con el Rotary Club y el club de Leones, el club Social, el Centro de Candores y el club Aeronáutico, entre otros.

Muchos tomaron parte en la vida política, algunos en el partido Justicialista, otros en la Unión Cívica Radical y en diversos partidos.

Dos suecos llegaron a ser intendentes, Walter Carlzon, nieto del mencionado Johan Alfred Karlsson y Rolf Lilliesköld, cuyo padre se radicó en Mártires en el año 1929.

 

Testimonios

“La Picada Sueca fue el único camino entre Yerbal Viejo y el mundo exterior. Si los primeros pioneros hubieran esgrimido menos valentía, Oberá no habría sido lo que es hoy”. (Adolf Lindström, 1947).

 

Herman Källsten cuenta su historia en un programa de radio Suecia, en 1947. Ya en 1908 él y su hijo Alrik habían encontrado la fértil tierra de Yerbal Viejo.

“La difícil situación humana en Brasil se revirtió cuando nos radicamos en Bonpland. Argentina. Pero ya no quedaba futuro allí. Iniciamos entonces plantaciones de yerba. Después de algunos años, nos mudamos en 1913 a Yerbal Viejo. Allí había solamente monte virgen, animales silvestres e indígenas. El futuro se encargaría de mostrar el éxito de la colonización. Fuimos allí Hilmer, Allan, Adolf Lindström, Linus Hultgren y yo.

Teníamos un mapa para la mensura y reservé un lote donde hoy se ubica Villa Svea. Mi hijo Alrik y algunos peones plantaron tabaco. Comenzamos también a cultivar yerba. A veces nos visitaban los aborígenes que querían intercambiar la yerba que habían cosechado en el monte por madera. Así fueron los comienzos.

 

Me gustaba cazar, junto con mi hijo cazamos nueve tapires (uno de vez en cuando), venados y muchos chanchos de monte. Cazábamos también tigres o yaguaretés, como se llaman aquí, pero nunca los pudimos matar, ya que eran muy hábiles.

Entonces abrimos un camino con nuestros machetes. No se podía avanzar un metro si no se cortaban lianas y vegetación. Tardamos diez días en abrir el camino entre Bonpland y Yerba Viejo. El camino se llama, aún hoy, Picada Sueca”.

 

Según estudios del autor del libro, las siguientes personas llegaron a la tierra de Yerbal Viejo, que llamaron Villa Svea, durante el año 1913: John Danielsson, Linus Hultgren,k Allan Källsten, Abrid Källsten, hijo de Herman Källsten, Hilmer Källsten, Adolf Linström, Anders Gustav Nilsson y KarL Johan Petterson.

 

Parroquia y escuela

Los suecos fundaron su propia parroquia, Olaus Petri. Desde muy temprano los suecos se interesaron por la enseñanza. Primero se creó una escuela en Villa Svea, seguida por una escuela de verano para sueco-parlantes. A principios de los ’60 se creó el instituto Carlos Linneo, una institución oficial de la enseñanza argentina, que hoy día abarca desde el jardín de infantes hasta el nivel terciario.

 

“La llegada de los suecos a Misiones significó el fin de las adversidades padecidas en su patria y posteriormente en el Brasil, y a su vez, el inicio de una nueva vida, que para fortuna de la provincia, trajo civilización y progreso a la zona centro de lo que fuera el territorio nacional de Misiones”, lo escribió Wickström.

 

Qué aportaron los suecos?

Los suecos aportaron su importante grano de arena en la fundación de una nueva sociedad multicultural. Ellos formaron un pequeño grupo si se los compara con los españoles, alemanes, rusos y polacos, por citar algunos. Pero los suecos han dado su sello a la ciudad a través de los nombres de las villas: Svea, Vik, Falk, Erasmie, Fredriksson y Tornmeus.

 

El primer camino de los suecos en la selva lleva el nombre de Picada Sueca. Durante los últimos años la ciudad de Oberá y ha logrado organizar una fiesta anual y nacional, la Fiesta de los Inmigrantes.

 

En Misiones los inmigrantes suecos han alcanzado su meta final. La provincia llevará la marca de la inmigración europea por siempre.-

 

Todo lo que ansiaba el inmigrante sueco era conseguir tierra para cultivar y “un verano eterno”,  que diera sol y crecimiento, de allí el título del libro de Sven Flodell. Y  “así fue”, dijo, porque provenían de un país con temperaturas de 40º bajo cero..

 

Festejos por aniversarios

 

La colectividad sueca de Oberá prepara los festejos por los aniversarios de los 100 años de la primera inmigración sueca a Brasil y a Misiones. Acerca de la historia de los inmigrantes suecos que fueron los primeros pobladores de Oberá, ya se han editado algunos libros “Verano eterno, sueño de inmigrante” de Sven Arne Flodell, quien entre los años 1963 y 1973 sirvió como clérigo en la parroquia Luterana Olaus Petri de Oberá, y quien a lo largo de su pastorado se desarrollaron notables proyectos de educación en el floreciente instituto Carlos Linneo.

 

Actualmente vive en Estocolmo, y con su esposa, la escritora Gunvor Flodell volvieron a Misiones para participar en los festejos por los aniversarios. Al tiempo que Gunvor presentará su libro sobre las distintas paradas de los inmigrantes suecos, en Brasil desde 1889 a 1911, y “Diez años en Oberá, Misiones (1953-1963), el desarrollo de la comunidad nórdica: en la polvareda música y mucho más……”, de Anders y Erik Ruuth.

 

Data: La foto de tapa es una gentileza de Anders y Erik Ruuth, autores intelectuales de la gráfica.

 

La foto antigua es una gentileza de familiares de Liliam Pratz Nilsson, actual directora del Spepm. Se trata de Gustavo Nilsson (1883- 1946) y Lovisa Grahan (1873-1943) junto a los hijos de Lovisa: Einar Adolfo(1900-1994), Joel (1902-?), Margarita Elina (1905-1981), Juan Ingemar (1907-1987



Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE