Promueven profundizar en la investigación y educación sobre el uso de los herbicidas

El médico Hugo Gómez Demaio, del laboratorio de Biología Molecular y jefe de cirugía del Hospital de Pediatría de Posadas, y Andrés Carrasco, del laboratorio de Embriología Molecular CONICET-UBA expusieron ayer en Aristóbulo del Valle, sus experiencias sobre los efectos de agroquímicos y agrotóxicos detectados en la salud humana. Los especialistas coincidieron en la necesidad de profundizar las investigaciones sobre la aplicación del glifosato y promover la educación sobre los riesgos en la utilización y manipulación de estos productos.

El investigador del Conicet, Andrés Carrasco.

El investigador del Conicet, Andrés Carrasco.

El especialista posadeño, dr. Hugo Gómez de Maio.

El especialista posadeño, dr. Hugo Gómez de Maio.

El investigador del Conicet, actual subsecretario de Innovación Científica y Tecnológica del Ministerio de Defensa y con una trayectoria de mas de 30 años en la especialidad sobre Desarrollo Embrionario, Andrés Carrasco, ratificó en Misiones que “el glifosato en dosis muy inferiores a las que se emplean en la agricultura produce gravísimas alteraciones embrionarias”, durante una conferencia realizada en el Consejo Deliberante de Aristóbulo del Valle.

La charla fue en el marco de una jornada organizada por la Comisión Provincial de Investigación sobre el Uso de Agroquímicos, de la cual también participó el Dr. Hugo Gómez Demaio, jefe de Cirugía Infantil del Hospital Provincial de Pediatría de Posadas y director del Proyecto Uso de agrotóxicos y malformaciones congénitas humanas en Misiones, quien también tiene más de dos décadas investigando el impacto de los agrotoxicos en el genoma humano.

Carrasco y Demaio intercambiaron experiencias y fortalecieron el debate -con estudios científicos de base realizados durante más de 20 años- sobre la necesidad de profundizar en Argentina las investigaciones sobre el impacto de los herbicidas y plaguicidas sobre la salud humana y ambiental, donde el principal producto analizado fue el glifosato, que comercializa la firma Monsanto a través de la marca “Roundup”.

Desde 1987, Demaio comenzó a realizar investigaciones por constantes nacimientos de niños con mielomeningoceles -una falla en el cierre del tubo neural- lo que aparece como la exposición de la médula. “Es una enfermedad que produce parálisis de miembros inferiores, incontinencia urinaria y anal, entre otras complicaciones que requieren rehabilitación y un promedio de entre ocho, 10 o hasta 20 operaciones” explicó el especialista.

Al tomar conocimiento de la gran cantidad de casos en la zona estudiada -Colonia Alicia Alta- se comprobó que los recién nacidos eran hijos de familias afincadas en las zonas tabacaleras donde se utiliza gran cantidad de agrotóxicos, por lo cual se realizaron estudios que permitieron constatar que todos tenían en su cuerpo hidrocarburos policíclicos aromáticos, a los que eran susceptibles”.

De esta manera, se comenzó a estudiar casos con mielomeningoceles, que Demaio consideró “la punta del iceberg, ya que empezamos a estudiar la genotoxicidad, que es la modificación del genoma humano. Fue cuando empezamos a ver que además de mielomeningoceles, se presentaba la genotoxicidad, que es la intoxicación crónica por el uso de estos agrotóxicos”, explicó en la entrevista con ArgentinaForestal.com .

Consumo responsable

AF:¿En los estudios que ha realizado, quedó demostrado la cantidad de glifosato que impacta en la salud humana?

No el glifosato. Nosotros trabajamos con hidrocarburos policíclicos aromáticos, que son componentes de los vehículos que se utilizan para la fumigación, pero no estudiamos específicamente el glifosato, como sí lo hizo el especialista Andrés Carrasco.

AF:¿Y que hay que promover, el uso responsable de estos productos o la prohibición de la aplicación de este herbicida?

Yo creo que hasta que la gente no este educada e informada, lo lógico sería prohibir el uso del herbicida. Porque si uno tiene bien etiquetado que el “Roundup” es “gravemente tóxico”, en lugar de ponerlo -como sucede hoy- que es levemente tóxico, la gente va a tener mucho más cuidado. Y no lo va a usar como lo hacen ahora. Y después, cuando tenga un producto con un órgano fosforado o clorado, también lo usará con la misma precaución. Primero primero hay que educar y después permitir. Pero esto no lo digo yo, lo dice la ley de Agroquímicos de la Provincia de Misiones.

AF:¿Ud. presentó ante la Comisión los estudios que viene realizando sobre este tema en los últimos años. ¿Cuál es su conclusión sobre el uso de determinados herbicidas como por ejemplo, el glifosato, que se cuestionaba en la reunión?

Hay que educar a la comunidad, es cuestión de insistir, ya que es la forma en que la gente va a optar por los productos orgánicos y no por los productos transgénicos. Recién cuando el mercado no consuma más productos transgénicos y agroquímicos, inmediatamente se dejarán de producir.

AF:¿La solución pasa más por cambiar la cultura de consumo que de producción?

Claro. La producción no lo vamos a poder cambiar, pero el consumo responsable es posible. Un agrónomo me decía -cuando terminó la charla- que él planta pino, y que estos no crecen si no usa agroquímicos y fertilizantes, por lo tanto, tendrá que cerrar. Esa es la realidad de él. Si me preguntan que va a pasar en el futuro si lo siguen haciendo, la verdad es que además de morirse los pinos se van a morir sus hijos, sus nietos y Monsanto, porque esto afectará en el futuro a todos, afecta el agua, el suelo, la vida. La naturaleza nos esta demostrando que no quiere más que estemos nosotros acá arriba.

Comisión de Control

El auditorio del Consejo Deliberante de Aristóbulo del Valle estaba conformado por técnicos, docentes, profesionales y especialistas de diferentes sectores productivos, médicos, ONG sociales y ecologistas. Entre ellos, la diputada nacional Julia Perié, el intendente local Fermín Prette, la investigadora de la Universidad Nacional de Misiones, Antonia Husulak, el diputado provincial Miguel López, el ingeniero forestal Juan Domingo Perié y el ecologista y concejal local, Raúl Bregagnolo.

En el orden nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, mediante el decreto 21/09 instruyó al Ministerio de Salud de la Nación, a crear una “Comisión de Investigación, prevención, asistencia y tratamiento en casos de intoxicación o que afecten, de algún modo, la salud de la población y el ambiente, con productos agroquímicos en todo el Territorio Nacional”.

En Misiones, la Comisión, que comenzó a funcionar el 17 de febrero, ya mantuvo dos reuniones de trabajo, una de ellas en la localidad de Eldorado, en el colegio de Ingenieros Forestales de Misiones, donde se propuso formar una Red de Control, Aviso, y Alerta para el uso del producto a base de Glifosato.

Los asistentes, al finalizar las conferencias, adhirieron a la intención de conformar una comisión de control permanente y lograr su legitimidad nacional, y continuar los encuentros, aunque aún no se fijó fecha ni lugar de la próxima jornada.

Se consideró realizar en el corto plazo un proceso de capacitación basado en la concientización del buen uso de productos agroquímicos, y de los residuos que provienen de su aplicación.

Finalmente se presentaron las propuestas a desarrollar en futuras reuniones de la comisión, entre ellas solicitar que la Universidad Nacional de Misiones comunique los programas de capacitación e investigación que se están desarrollando en la región de San Vicente; impulsar una reunión con funcionarios del Poder Ejecutivo de la provincia de Misiones y otras organizaciones interesadas en participar, con invitación especial para el Ministerio de Ecología, encargada de aplicar la Ley 2.980 de Agrotóxicos en la Provincia.

Por Patricia Escobar 



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