Críticas de Greenpeace a Misiones por rechazar la ley de emergencia forestal

La organización ecologista defiende la ley Bonasso y cuestiona a los gobiernos que se oponen a frenar la actividad forestal. La maquinaria política que se puso en marcha durante las últimas semanas con el objetivo de bloquear la aprobación de la Ley de Emergencia Forestal que actualmente se debate en la Cámara de Diputados muestra de manera elocuente hasta qué punto los interese económicos en las provincias del Norte argentino basan su actividad y supervivencia en la explotación destructiva de los recursos naturales. Muestra también que los gobiernos de esas provincias no tienen ninguna intención de poner límites ni ninguna barrera al desastre ambiental que realizan cotidianamente y que ha puesto a la Argentina en una dramática “emergencia” en materia de bosques.

Provincias como Salta, Formosa, Misiones y otras han puesto su empeño en bloquear la ley que se encuentra ahora votada afirmativamente en general y debe ahora votarse artículo por artículo. Particularmente Misiones ha enviado a diputados y ministros a presionar para que este proyecto no llegue a ser ley nunca o, si así fuera, con las modificaciones suficientes como para que su efectividad se vea reducida a la nada, como lo son la mayoría de las leyes ambientales existentes.

Por eso Greenpeace procura ser sumamente claro en este momento crítico en la discusión sobre el destino de los bosques nativos en la Argentina. Todas las evidencias científicas y todas las opiniones relevantes en esta materia aconsejan realizar lo que esta ley propone: un inmediato cese de los desmontes de bosques nativos y que las Provincias desarrollen un ordenamiento territorio de sus bosques en sus jurisdicciones y de ese modo poner racionalidad al uso futuro que se haga de los mismos.

Pero las provincias cuyas tasas de deforestación anual exceden varias veces al promedio mundial no quieren parar las topadoras que están destruyendo de manera irreversible lo poco que nos queda de bosques. Entre tanto la Nación pareciera que todo lo que sus propios técnicos saben y recomiendan no bastara para enfrentar semejante presión inmoral por parte de estas provincias.

El destino de los bosques se debatirá el próximo miércoles 6 de diciembre en la Cámara de Diputados. Allí veremos cómo juega cada uno de los sectores políticos frente a esta dramática situación. Situación que no permitirá a los gobernadores ni a los diputados esconderse detrás de posiciones demagógicas, como lo hacen con las papeleras uruguayas. ¿Serán capaces de equiparar lo que se le exige a Uruguay en materia ambiental con lo que exigen a las inversiones en sus propias provincias?

La respuesta estará en el recinto el próximo miércoles.



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